marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Extraño
Con gusto suavizo mi pensamiento
en el hermoso nido de ambos en tu cama,
con tu calor que desarma mi esencia
y el aroma de pacto sobre nuestros besos.
Y una sonrisa sorprende mi gusto
al oír tu ronquido en mi espalda,
estiro mis ojos
y cálido estás sobre mi hombro;
soñando amarte o dibujarte en mí arena.
Y prensas aún más mi cuerpo al tuyo,
reclamas tu soberanía con tus ojos cerrados,
Sin escapatoria
acaricio tu rostro,
desprendo algunos cabellos
que juegan en tu cara,
y me revelo amarte.
Te conozco en esta tarde
bajo tus colchas,
con el frío de un sueño
y el abrigo de nuestro amor.
Con gusto suavizo mi pensamiento
en el hermoso nido de ambos en tu cama,
con tu calor que desarma mi esencia
y el aroma de pacto sobre nuestros besos.
Y una sonrisa sorprende mi gusto
al oír tu ronquido en mi espalda,
estiro mis ojos
y cálido estás sobre mi hombro;
soñando amarte o dibujarte en mí arena.
Y prensas aún más mi cuerpo al tuyo,
reclamas tu soberanía con tus ojos cerrados,
Sin escapatoria
acaricio tu rostro,
desprendo algunos cabellos
que juegan en tu cara,
y me revelo amarte.
Te conozco en esta tarde
bajo tus colchas,
con el frío de un sueño
y el abrigo de nuestro amor.