Hundiendo mis ojos en el corazón
me pregunté cómo y cuando fue, que mis ideales
luz de amanecer, fingían morir.
Cómo y cuando fue, que recluidos al alba
incineraban mis lunas por nada.
Anudé la acera de mi historia, como si al retorcerla, pudiera
verle hilos al amor.
Y junté fuerzas, deseando que ya le crujan, los huesos
a la pasión.
Pero como al borde de cielos crecí, me costó mantenerme de pie
y descubrí que cada vez, que el tiempo intentaba irse
había otros sueños sin dueño, que necesitaba conquistar.
Y a ir por delante de nubes me obligué, indicándoles
el único camino por donde mi destino
no iba a dudar.
me pregunté cómo y cuando fue, que mis ideales
luz de amanecer, fingían morir.
Cómo y cuando fue, que recluidos al alba
incineraban mis lunas por nada.
Anudé la acera de mi historia, como si al retorcerla, pudiera
verle hilos al amor.
Y junté fuerzas, deseando que ya le crujan, los huesos
a la pasión.
Pero como al borde de cielos crecí, me costó mantenerme de pie
y descubrí que cada vez, que el tiempo intentaba irse
había otros sueños sin dueño, que necesitaba conquistar.
Y a ir por delante de nubes me obligué, indicándoles
el único camino por donde mi destino
no iba a dudar.