VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
VACIO PARAJE.
Entre el vacío de tan temida separación,
deambula la mente aquel viejo paraje,
memorables prados de florida ilusión,
que en abandono marchitó su follaje.
Todo se ha conservado inmutable allí,
cómo si el tiempo se hubiese detenido,
la roca, el árbol, el tardío sol carmesí,
pintado con sangre del celaje herido.
Nada falta todo está menos la presencia,
recuerdo y suspiro convergen dolientes,
pasa sutil el tiempo sin pedir anuencia,
añejando pesares y angustias penitentes.
Y vuela el pensamientos libre sin destino,
cómo rutinario vuelo de gaviotas al nido,
también flota en el aire el polvo del camino,
imitando lo volátil de este amor ya perdido.
Duele tanto la ausencia pero más el olvido;
Olvidando el recuerdo tórnase indiferente,
es cómo pretender borrar aquel beso cedido,
que sobre otros postreros prioriza la mente.
Vano es el consuelo en ese mismo lugar,
pretendiendo el calor de cuerpo lejano,
el sentimiento hace la razón claudicar,
sobre lo imposible de ese amor tirano.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 29 del 2010.
Entre el vacío de tan temida separación,
deambula la mente aquel viejo paraje,
memorables prados de florida ilusión,
que en abandono marchitó su follaje.
Todo se ha conservado inmutable allí,
cómo si el tiempo se hubiese detenido,
la roca, el árbol, el tardío sol carmesí,
pintado con sangre del celaje herido.
Nada falta todo está menos la presencia,
recuerdo y suspiro convergen dolientes,
pasa sutil el tiempo sin pedir anuencia,
añejando pesares y angustias penitentes.
Y vuela el pensamientos libre sin destino,
cómo rutinario vuelo de gaviotas al nido,
también flota en el aire el polvo del camino,
imitando lo volátil de este amor ya perdido.
Duele tanto la ausencia pero más el olvido;
Olvidando el recuerdo tórnase indiferente,
es cómo pretender borrar aquel beso cedido,
que sobre otros postreros prioriza la mente.
Vano es el consuelo en ese mismo lugar,
pretendiendo el calor de cuerpo lejano,
el sentimiento hace la razón claudicar,
sobre lo imposible de ese amor tirano.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Cincinnati, Julio 29 del 2010.