cristina bajo
Poeta asiduo al portal
Nunca pensé que pudiera pesar tanto
el vacío de perderte
pero esta noche es tan inmensa y oscura
que recuerdo tus caricias
con un dolor abrasador.
Al final nunca fuiste mío
y tu lejanía de ahora
no debería producir este desconsuelo puro.
Mas no puedo vivir sin ti.
De puro empequeñecida me destruyo
y al anhelarte invento tu mirada
como si un día me hubiese idolatrado
(pura ficción de mi mente masoquista).
¿Ni siquiera me quisiste en esos días
en los que yo respiraba sólo para amarte?
Algo debe quedar de aquello en tu memoria,
si yo me siento así: invertebrada,
algún reducto de inquietud inusitada
debe buscar un lugar en el fondo de tu alma.
No se puede estar más sólo que yo en esta noche
cuando ni la rutina me sugiere un consuelo,
ni la primavera me promete
otras ilusiones de amor, otras visiones.
¿Qué haré hoy para no sucumbir a la madrugada?
¿Dónde está el sostén que detenga mis lamentos?
Y es que no puedo vivir si ti y la agonía
esta noche febril... no espera otro mañana.
el vacío de perderte
pero esta noche es tan inmensa y oscura
que recuerdo tus caricias
con un dolor abrasador.
Al final nunca fuiste mío
y tu lejanía de ahora
no debería producir este desconsuelo puro.
Mas no puedo vivir sin ti.
De puro empequeñecida me destruyo
y al anhelarte invento tu mirada
como si un día me hubiese idolatrado
(pura ficción de mi mente masoquista).
¿Ni siquiera me quisiste en esos días
en los que yo respiraba sólo para amarte?
Algo debe quedar de aquello en tu memoria,
si yo me siento así: invertebrada,
algún reducto de inquietud inusitada
debe buscar un lugar en el fondo de tu alma.
No se puede estar más sólo que yo en esta noche
cuando ni la rutina me sugiere un consuelo,
ni la primavera me promete
otras ilusiones de amor, otras visiones.
¿Qué haré hoy para no sucumbir a la madrugada?
¿Dónde está el sostén que detenga mis lamentos?
Y es que no puedo vivir si ti y la agonía
esta noche febril... no espera otro mañana.
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