VAGABUNDO
Caminas deshabitado, sin luz,
sin una mueca que te cruce
el aroma a cicuta que
cuelga por el dorso
de tus asombros.
Nadie te habita,
no hay trenes que orillen
la savia de tus melancolías,
no hay tardes ni sombras
que oigan tu historia.
no hay trenes que orillen
la savia de tus melancolías,
no hay tardes ni sombras
que oigan tu historia.
Cuelgas profanado
en el diván de una cucaracha,
con los labios partidos
sin una caricia que restituya
el escalofrío atrapado
en el perfil de tus orejas.
Tu mirada va cargada
de adioses y religiones,
extraviado en la nebulosa
de equívocos estratagemas.
Hermano de voz temblorosa
oigo tu sangre,tu alma rota
aleteando en el silencio
donde el hastío resbala
como hueso entre la piel.
EBAN
en el diván de una cucaracha,
con los labios partidos
sin una caricia que restituya
el escalofrío atrapado
en el perfil de tus orejas.
Tu mirada va cargada
de adioses y religiones,
extraviado en la nebulosa
de equívocos estratagemas.
Hermano de voz temblorosa
oigo tu sangre,tu alma rota
aleteando en el silencio
donde el hastío resbala
como hueso entre la piel.
EBAN
Última edición: