Alfonso Torres
Poeta recién llegado
Cierra la puerta, cierra las ideas
apaga tus oidos
momento a momento
la encrucijada
se separa del momento;
momento a momento
se extinguen los pies sin rumbo.
Te siguen las voces de una vida,
azotan las voces con quejidos
destruyen vidas a palmadas
atesoran labios con verdades.
Tu, entre tantos sin fortuna
elegiste horas sin minutos
y meses sin semanas.
Hasta que todo pase, quedate
entre las sombras que iluminan.
Quedate
entre las sombras que iluminan.
Dame tu mano amiga
que yo no tengo manos,
no tengo unas que sirvan,
solo unas vacias;
ay, ayudame
que mis manos estan sin vida.
Toma la inocencia que hay en ellas,
y alimenta con ella a las palomas.
Invoca el nombre del olvido
escribe letras que no se escriben
que soy analfabeto
vitalicio en este mundo.
Oh, que haremos
cuando el analfabeto sea soberano.
Oh, que haremos,
cuando el delirio sea tan evidente.
Deambula en el camino de regreso,
entre sueños y pesadillas,
entre secretos y traiciones,
entre verdades y mentiras.
Deambulas en los ojos del ciego
en los dias del muerto
en los recuerdos del viejo
en la vejez del niño.
Rojos caminos
envueltos en prisiones
transparentan voces inseguras
encandilan ojos que no miran.
Y tu, entre tanto necio
te das la media vuelta
y oh, los miras
y caes en su juego.
Iluso fuiste
entre tanta conciencia herida
Iluso fuiste,
taciturno quedaste,
tu voz apagaste
¡Que iluso fuiste!
Atraviesa mi vida
que yo tomo el delirio
y tomo la impaciencia
del delirio del destino,
y tomo la impaciencia
del brujo sin motivo.
Hoy quiero caminar solo
y solo quiero caminar
para tomar conciencia
del erroneo momento
del esquivo segundo
en el que la muerte tranquila
jala los pies cansados
en el que con o sin mentira
llega la absoluta verdad,
esa tan esquiva
esquiva, muy esquiva.
Sube tus pies a tus hombros
que ya estan cansados.
Camina
no preguntes como.
Camina
no preguntes por que
encierra las dudas
en un mar de prisiones.
Camina sin retorno
no dudes cada paso.
Camina sin retorno
no dudes vagabundo
que aun te sigo los pasos.
apaga tus oidos
momento a momento
la encrucijada
se separa del momento;
momento a momento
se extinguen los pies sin rumbo.
Te siguen las voces de una vida,
azotan las voces con quejidos
destruyen vidas a palmadas
atesoran labios con verdades.
Tu, entre tantos sin fortuna
elegiste horas sin minutos
y meses sin semanas.
Hasta que todo pase, quedate
entre las sombras que iluminan.
Quedate
entre las sombras que iluminan.
Dame tu mano amiga
que yo no tengo manos,
no tengo unas que sirvan,
solo unas vacias;
ay, ayudame
que mis manos estan sin vida.
Toma la inocencia que hay en ellas,
y alimenta con ella a las palomas.
Invoca el nombre del olvido
escribe letras que no se escriben
que soy analfabeto
vitalicio en este mundo.
Oh, que haremos
cuando el analfabeto sea soberano.
Oh, que haremos,
cuando el delirio sea tan evidente.
Deambula en el camino de regreso,
entre sueños y pesadillas,
entre secretos y traiciones,
entre verdades y mentiras.
Deambulas en los ojos del ciego
en los dias del muerto
en los recuerdos del viejo
en la vejez del niño.
Rojos caminos
envueltos en prisiones
transparentan voces inseguras
encandilan ojos que no miran.
Y tu, entre tanto necio
te das la media vuelta
y oh, los miras
y caes en su juego.
Iluso fuiste
entre tanta conciencia herida
Iluso fuiste,
taciturno quedaste,
tu voz apagaste
¡Que iluso fuiste!
Atraviesa mi vida
que yo tomo el delirio
y tomo la impaciencia
del delirio del destino,
y tomo la impaciencia
del brujo sin motivo.
Hoy quiero caminar solo
y solo quiero caminar
para tomar conciencia
del erroneo momento
del esquivo segundo
en el que la muerte tranquila
jala los pies cansados
en el que con o sin mentira
llega la absoluta verdad,
esa tan esquiva
esquiva, muy esquiva.
Sube tus pies a tus hombros
que ya estan cansados.
Camina
no preguntes como.
Camina
no preguntes por que
encierra las dudas
en un mar de prisiones.
Camina sin retorno
no dudes cada paso.
Camina sin retorno
no dudes vagabundo
que aun te sigo los pasos.