AlejandroAyala
Poeta recién llegado
Tirado en la calle
fumándose un porro,
pensando en un ángel
que se ha ido para el coño.
Con su olor a podredumbre,
a licor rancio y barato,
con sus vestidos rasgados
y sus zapatos desbaratados.
Y escarba entre la basura
buscando algún alimento,
y solo encuentra los restos
que las ratas no se comieron
Pide dinero en la esquina
a la mañana y al mediodía
y se va a la licorería,
compra algo de gasolina.
Y empapa sus sueños de alcohol,
se sumerge en su propia ilusión,
pidiéndole a aquel Señor que se lo lleve al cielo que soño;
o solo al infierno en donde siempre vivió.
fumándose un porro,
pensando en un ángel
que se ha ido para el coño.
Con su olor a podredumbre,
a licor rancio y barato,
con sus vestidos rasgados
y sus zapatos desbaratados.
Y escarba entre la basura
buscando algún alimento,
y solo encuentra los restos
que las ratas no se comieron
Pide dinero en la esquina
a la mañana y al mediodía
y se va a la licorería,
compra algo de gasolina.
Y empapa sus sueños de alcohol,
se sumerge en su propia ilusión,
pidiéndole a aquel Señor que se lo lleve al cielo que soño;
o solo al infierno en donde siempre vivió.