Alejandro Gado
Poeta recién llegado
Las sombras hacen ruido con tus ojos, desde ahí palpitas, es así como atrapas,
vaivén del cocodrilo, en tu sitio esperas lo que no ha de llegar.
El fuego no atardece en la madera. En realidad son mundos todos tus coqueteos,
es el espectáculo del grito el que teje tus manos.
Algún día lloverás en mi sudor cansado, todas las orillas perderán su brillo
y yo te extrañaré como la vez primera. Este es ahora mi homenaje para resucitarte.
Tu vagina es la vagina del mundo.