VALLE DEL DESCONSUELO
Con el dolor más dolor
Con la lágrima más fría,
voy regando el inmenso valle del desconsuelo.
¡Humedad!
Ciénagas en el alma.
Palabras oscuras, vientos helados.
¡oh vida, reposa tus retozos en el ápice del alba!
Ay, corazón, abraza las llamas heladas de la angustia
y cuaja tus versos oscuros sobre los álamos.
Bruma creciente,
escarchas destronadas fluyendo por las pendientes.
Ay, corazón regresa a tu cuerpo;
despierta las venas que duermen en soledad.
Con las manos más vacías,
en el pecho asolado,
voy abrazando el desierto oscuro.
Con los dedos más enclenques,
en cielo anulado,
voy dibujando tus tétricas miradas.
Esta tarde duele;
ha de gozar la tristeza de regocijo
y la soledad es mi compañera, mi crucifijo.
Ay, mujer de noche, mujer de niebla,
otra vez he de morir a las orillas de tu sombra,
de tu silencio.
Con el dolor más dolor
Con la lágrima más fría,
voy regando el inmenso valle del desconsuelo.
¡Humedad!
Ciénagas en el alma.
Palabras oscuras, vientos helados.
¡oh vida, reposa tus retozos en el ápice del alba!
Ay, corazón, abraza las llamas heladas de la angustia
y cuaja tus versos oscuros sobre los álamos.
Bruma creciente,
escarchas destronadas fluyendo por las pendientes.
Ay, corazón regresa a tu cuerpo;
despierta las venas que duermen en soledad.
Con las manos más vacías,
en el pecho asolado,
voy abrazando el desierto oscuro.
Con los dedos más enclenques,
en cielo anulado,
voy dibujando tus tétricas miradas.
Esta tarde duele;
ha de gozar la tristeza de regocijo
y la soledad es mi compañera, mi crucifijo.
Ay, mujer de noche, mujer de niebla,
otra vez he de morir a las orillas de tu sombra,
de tu silencio.