Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bailamos en el aire,
de los vientos altaneros.
Marcamos un dos tres,
sin perder el ritmo,
del milenario vals,
donde todo gira
enamorado.
Burlando la carcajada,
de las tenues luces del día.
Contemplamos silencios,
escribimos poemas.
No brindamos alcohol,
conservándonos cuerdos,
no queriendo olvidar lo vivido.
burbujas de cristal,
servidas por una nube que se aliaba,
bailaba con nosotros el vals.