Edward Andrews
Poeta recién llegado
Vamos a callar y escuchar,
guarda esos sentimientos,
de primavera nublada,
de frío verano sin sol.
Calla, que no hay nada que decir,
ni el viento ya quiere susurrar,
hace frío y todo es escarcha
nada mas que frialdad queda.
Una mirada atraviesa el cielo,
como rayo de tormenta,
que quema la vida y el silencio,
que incinera el día, ahora es noche.
Vamos a callar que no nos queda voz,
mi aliento nevado cubre el bosque de tu cara,
tus brazos son raíces de vieja madera,
que enredan la tierra de mi cuerpo.
Calla, que la música ha terminado,
nuestro café se ha enfriado,
nuestra leña se ha podrido,
esta chimenea, ya se apagó.
guarda esos sentimientos,
de primavera nublada,
de frío verano sin sol.
Calla, que no hay nada que decir,
ni el viento ya quiere susurrar,
hace frío y todo es escarcha
nada mas que frialdad queda.
Una mirada atraviesa el cielo,
como rayo de tormenta,
que quema la vida y el silencio,
que incinera el día, ahora es noche.
Vamos a callar que no nos queda voz,
mi aliento nevado cubre el bosque de tu cara,
tus brazos son raíces de vieja madera,
que enredan la tierra de mi cuerpo.
Calla, que la música ha terminado,
nuestro café se ha enfriado,
nuestra leña se ha podrido,
esta chimenea, ya se apagó.