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Vamos a jugar a las horas y a los minutos porque llega el alba tocando la campana de la iglesia y veo por tu ventana a las personas paseando y todos van corriendo.
Llega la hora de ver como se ciñe la hora en el reloj vamos a ver cuanto duras si estamos en mitad de una partida de minutos.
Sonrojada te veo cuando me miras y me dices llegó la hora de besarte y todos alegramos nuestra sonrisa, duró solo unos minutos porque después pasaron los segundos y los minutos se hicieron poesía allí donde el alma de un día no se va al otro mundo sin ver la luz del siguiente día.
Clara iluminación sin sombras alrededor te miro a tus ojos y me dices es hora de que me digas donde está nuestra mirada, yo digo niña de mi amor el destino es como un juego tienes que aprender a que todo sea divertido pero también puedes perder y volverte triste pero hay que fijarse que en el mejor regalo está la vida y ahí el sol se acentúa en nuestro amanecer donde las sonrisas huelen el hambre de la alegría.
Ahora te preguntaré a que has jugado dime que el día y la noche son perlas que dirigen nuestra mente a través de un corazón en el que se refugia el sentimiento, miremos al amor tan precioso como el ver llover en tus pupilas fundidas de pasión vamos a jugar que el beso es artesanal no solo vale llegar a la boca simplemente tienes que cerrar los ojos y hacer una obra de arte.
Llamando a tus letras supe que eres como si pudiera ver a las estrellas dormidas en tus cabellos y así cuando duermas sabrás que allí donde no existe el tiempo podrás despertar y mirar al mundo con los ojos abiertos porque donde digo mundo digo vida donde digo vida digo sueño y donde digo sueño no hay más respuestas hasta que cierres los ojos y los duermas de nuevo hasta el fondo de tus lágrimas porque la hora llega los minutos hablan y mi corazón se empaña por haberte tenido tan cerca y a la vez tan lejos por no poder besarte una última vez diciéndote que te quiero.
Vamos a jugar a las horas y a los minutos porque llega el alba tocando la campana de la iglesia y veo por tu ventana a las personas paseando y todos van corriendo.
Llega la hora de ver como se ciñe la hora en el reloj vamos a ver cuanto duras si estamos en mitad de una partida de minutos.
Sonrojada te veo cuando me miras y me dices llegó la hora de besarte y todos alegramos nuestra sonrisa, duró solo unos minutos porque después pasaron los segundos y los minutos se hicieron poesía allí donde el alma de un día no se va al otro mundo sin ver la luz del siguiente día.
Clara iluminación sin sombras alrededor te miro a tus ojos y me dices es hora de que me digas donde está nuestra mirada, yo digo niña de mi amor el destino es como un juego tienes que aprender a que todo sea divertido pero también puedes perder y volverte triste pero hay que fijarse que en el mejor regalo está la vida y ahí el sol se acentúa en nuestro amanecer donde las sonrisas huelen el hambre de la alegría.
Ahora te preguntaré a que has jugado dime que el día y la noche son perlas que dirigen nuestra mente a través de un corazón en el que se refugia el sentimiento, miremos al amor tan precioso como el ver llover en tus pupilas fundidas de pasión vamos a jugar que el beso es artesanal no solo vale llegar a la boca simplemente tienes que cerrar los ojos y hacer una obra de arte.
Llamando a tus letras supe que eres como si pudiera ver a las estrellas dormidas en tus cabellos y así cuando duermas sabrás que allí donde no existe el tiempo podrás despertar y mirar al mundo con los ojos abiertos porque donde digo mundo digo vida donde digo vida digo sueño y donde digo sueño no hay más respuestas hasta que cierres los ojos y los duermas de nuevo hasta el fondo de tus lágrimas porque la hora llega los minutos hablan y mi corazón se empaña por haberte tenido tan cerca y a la vez tan lejos por no poder besarte una última vez diciéndote que te quiero.
[FONT="]Ben poema como siempre y de una gran originalidad, algo triste pero de buena firma y elegancia.
Tu amigo MAESE JOSMAN José Manuel un abrazo desde La Mancha en (España)
Vamos a jugar a las horas y a los minutos porque llega el alba tocando la campana de la iglesia y veo por tu ventana a las personas paseando y todos van corriendo.
Llega la hora de ver como se ciñe la hora en el reloj vamos a ver cuanto duras si estamos en mitad de una partida de minutos.
Sonrojada te veo cuando me miras y me dices llegó la hora de besarte y todos alegramos nuestra sonrisa, duró solo unos minutos porque después pasaron los segundos y los minutos se hicieron poesía allí donde el alma de un día no se va al otro mundo sin ver la luz del siguiente día.
Clara iluminación sin sombras alrededor te miro a tus ojos y me dices es hora de que me digas donde está nuestra mirada, yo digo niña de mi amor el destino es como un juego tienes que aprender a que todo sea divertido pero también puedes perder y volverte triste pero hay que fijarse que en el mejor regalo está la vida y ahí el sol se acentúa en nuestro amanecer donde las sonrisas huelen el hambre de la alegría.
Ahora te preguntaré a que has jugado dime que el día y la noche son perlas que dirigen nuestra mente a través de un corazón en el que se refugia el sentimiento, miremos al amor tan precioso como el ver llover en tus pupilas fundidas de pasión vamos a jugar que el beso es artesanal no solo vale llegar a la boca simplemente tienes que cerrar los ojos y hacer una obra de arte.
Llamando a tus letras supe que eres como si pudiera ver a las estrellas dormidas en tus cabellos y así cuando duermas sabrás que allí donde no existe el tiempo podrás despertar y mirar al mundo con los ojos abiertos porque donde digo mundo digo vida donde digo vida digo sueño y donde digo sueño no hay más respuestas hasta que cierres los ojos y los duermas de nuevo hasta el fondo de tus lágrimas porque la hora llega los minutos hablan y mi corazón se empaña por haberte tenido tan cerca y a la vez tan lejos por no poder besarte una última vez diciéndote que te quiero.
Vamos a jugar a las horas y a los minutos porque llega el alba tocando la campana de la iglesia y veo por tu ventana a las personas paseando y todos van corriendo.
Llega la hora de ver como se ciñe la hora en el reloj vamos a ver cuanto duras si estamos en mitad de una partida de minutos.
Sonrojada te veo cuando me miras y me dices llegó la hora de besarte y todos alegramos nuestra sonrisa, duró solo unos minutos porque después pasaron los segundos y los minutos se hicieron poesía allí donde el alma de un día no se va al otro mundo sin ver la luz del siguiente día.
Clara iluminación sin sombras alrededor te miro a tus ojos y me dices es hora de que me digas donde está nuestra mirada, yo digo niña de mi amor el destino es como un juego tienes que aprender a que todo sea divertido pero también puedes perder y volverte triste pero hay que fijarse que en el mejor regalo está la vida y ahí el sol se acentúa en nuestro amanecer donde las sonrisas huelen el hambre de la alegría.
Ahora te preguntaré a que has jugado dime que el día y la noche son perlas que dirigen nuestra mente a través de un corazón en el que se refugia el sentimiento, miremos al amor tan precioso como el ver llover en tus pupilas fundidas de pasión vamos a jugar que el beso es artesanal no solo vale llegar a la boca simplemente tienes que cerrar los ojos y hacer una obra de arte.
Llamando a tus letras supe que eres como si pudiera ver a las estrellas dormidas en tus cabellos y así cuando duermas sabrás que allí donde no existe el tiempo podrás despertar y mirar al mundo con los ojos abiertos porque donde digo mundo digo vida donde digo vida digo sueño y donde digo sueño no hay más respuestas hasta que cierres los ojos y los duermas de nuevo hasta el fondo de tus lágrimas porque la hora llega los minutos hablan y mi corazón se empaña por haberte tenido tan cerca y a la vez tan lejos por no poder besarte una última vez diciéndote que te quiero.