jg-miguel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vamos cambiando la piel
conforme pasa la vida,
el niño que ayer conociste
ya no se encuentra en mis días.
Quedó atras con sus vivencias
de aquellos primeros días
y me dejó la experiencia
para que fuese mi guía.
Niño que fuiste creciendo
y peleando con la vida,
fuiste sortendo obstáculos
entre penas y alegrías.
Malogrando así la suerte
que el destino te ofrecía.
Te has ido haciendo un hombre
con los golpes de la vida,
e ibas mudando la piel
con la experiencia vivida,
llegando a tu madurez
sin darte cuenta y aprisa.
¿Cuantas pieles has cambiado?
A lo largo de tu vida,
¿cuantos esfuerzos logrados,
cuantas lágrimas vertidas?
Resbalando por tu cara
empañando tu alegría.
¿Cuanto recuerdo en tu mente,
cuanta impotencia sentida?
Por la injusticia implantada
tuviste que ver un día,
lo que te fue haciendo fuerte
para seguir con tu vida.
Tantos cambios de piel, que
nos va dando la vida,
para llegar hasta aquí
con la piel fuerte y curtida.
¿Donde quedaste niño
de piel limpia, blanca y fina?
Lo he cambiado por el hombre
pues me lo ha impuesto la vida.
El hombre de piel marcada,
el de piel dura y sufrida,
que el destino ha ido imponiendo
como regla de la vida.
conforme pasa la vida,
el niño que ayer conociste
ya no se encuentra en mis días.
Quedó atras con sus vivencias
de aquellos primeros días
y me dejó la experiencia
para que fuese mi guía.
Niño que fuiste creciendo
y peleando con la vida,
fuiste sortendo obstáculos
entre penas y alegrías.
Malogrando así la suerte
que el destino te ofrecía.
Te has ido haciendo un hombre
con los golpes de la vida,
e ibas mudando la piel
con la experiencia vivida,
llegando a tu madurez
sin darte cuenta y aprisa.
¿Cuantas pieles has cambiado?
A lo largo de tu vida,
¿cuantos esfuerzos logrados,
cuantas lágrimas vertidas?
Resbalando por tu cara
empañando tu alegría.
¿Cuanto recuerdo en tu mente,
cuanta impotencia sentida?
Por la injusticia implantada
tuviste que ver un día,
lo que te fue haciendo fuerte
para seguir con tu vida.
Tantos cambios de piel, que
nos va dando la vida,
para llegar hasta aquí
con la piel fuerte y curtida.
¿Donde quedaste niño
de piel limpia, blanca y fina?
Lo he cambiado por el hombre
pues me lo ha impuesto la vida.
El hombre de piel marcada,
el de piel dura y sufrida,
que el destino ha ido imponiendo
como regla de la vida.
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