edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
Tema dedicado a Myriam, por su relación con la gastronomía y porque se lo merece.
Vamos de tapas
Como están cerca las fiestas,
es la ocasión más propicia,
si hay un poco de justicia,
en mis ideas modestas,
prepararse a las ingestas,
convocando a los amigos
(también a algún enemigo),
a probar algunas tapas,
con algunas chicas guapas,
luciendo lindos abrigos.
Es muy bueno practicar,
antes de encarar las fuentes,
saludar algunos clientes,
conocidos del lugar,
y comenzar a encargar.
procurando, a mi entender
la prudencia al escoger,
que no te cueste un Perú
la derecha del menú,
por lo que vas a comer.
Yo recomiendo primero,
experto ya en la vejez,
un traguito de jerez,
servido con un gotero,
para aclarar el garguero;
siguiendo las picaditas
a base de papas fritas,
con rodajas de salame
cuidando no se derrame,
el jerez de las copitas.
Aceitunas con tocino,
canapitos con salmón,
cuero frito de lechón,
y algún quesito caprino
antes de elegir el vino,
con croquetitas de seso,
manjar que es un embeleso.
con vino cepa norteña,
preferible si es salteña,
justifica cada peso.
Conviene llamar al mozo,
para pedirle la carta,
porque uno nunca descarta,
encontrar con alborozo,
el cordero con rebozo
del sur de la Patagonia,
que con toda parsimonia
te lo comés poco a poco,
no hay razón para sofoco,
es toda una ceremonia.
Aconsejo que las chicas,
pidan cosas más livianas
algunas ancas de rana
que con ajo son muy ricas,
y después que las masticas,
con un vaso de clarete,
comiéndote seis o siete,
la verdad ni las sentís,
hasta podés hacer bis,
y seguir con el banquete.
Otro plato que aconsejo,
son los productos del mar,
vos pedí que es un manjar
gratinado de cangrejo,
para seguir el festejo,
o filet de pejerrey,
es más liviano que el buey,
agregale unos morrones,
una salsa de piñones
y has comido como un rey.
A los postres no exageren,
pues lo van a lamentar,
si después van a bailar,
pues por poco que comieren,
es posible que cedieren,
del cinturón las hebillas,
o que peligren las sillas,
mejor es un cafecito,
un bombón, un confitito
y estarás de maravillas.
Eduardo León de la Barra
Vamos de tapas
Como están cerca las fiestas,
es la ocasión más propicia,
si hay un poco de justicia,
en mis ideas modestas,
prepararse a las ingestas,
convocando a los amigos
(también a algún enemigo),
a probar algunas tapas,
con algunas chicas guapas,
luciendo lindos abrigos.
Es muy bueno practicar,
antes de encarar las fuentes,
saludar algunos clientes,
conocidos del lugar,
y comenzar a encargar.
procurando, a mi entender
la prudencia al escoger,
que no te cueste un Perú
la derecha del menú,
por lo que vas a comer.
Yo recomiendo primero,
experto ya en la vejez,
un traguito de jerez,
servido con un gotero,
para aclarar el garguero;
siguiendo las picaditas
a base de papas fritas,
con rodajas de salame
cuidando no se derrame,
el jerez de las copitas.
Aceitunas con tocino,
canapitos con salmón,
cuero frito de lechón,
y algún quesito caprino
antes de elegir el vino,
con croquetitas de seso,
manjar que es un embeleso.
con vino cepa norteña,
preferible si es salteña,
justifica cada peso.
Conviene llamar al mozo,
para pedirle la carta,
porque uno nunca descarta,
encontrar con alborozo,
el cordero con rebozo
del sur de la Patagonia,
que con toda parsimonia
te lo comés poco a poco,
no hay razón para sofoco,
es toda una ceremonia.
Aconsejo que las chicas,
pidan cosas más livianas
algunas ancas de rana
que con ajo son muy ricas,
y después que las masticas,
con un vaso de clarete,
comiéndote seis o siete,
la verdad ni las sentís,
hasta podés hacer bis,
y seguir con el banquete.
Otro plato que aconsejo,
son los productos del mar,
vos pedí que es un manjar
gratinado de cangrejo,
para seguir el festejo,
o filet de pejerrey,
es más liviano que el buey,
agregale unos morrones,
una salsa de piñones
y has comido como un rey.
A los postres no exageren,
pues lo van a lamentar,
si después van a bailar,
pues por poco que comieren,
es posible que cedieren,
del cinturón las hebillas,
o que peligren las sillas,
mejor es un cafecito,
un bombón, un confitito
y estarás de maravillas.
Eduardo León de la Barra
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