rodrigotoro
Poeta adicto al portal
CAPITULO DOS: DESTELLOS OSCUROS.
…El nácar de las teclas le invitaba a perderse en su soledad, como un canto de fantasmas.
Alejandra, al estar frente a ese piano, se transformaba en algo aún más etéreo y liviano que un rayo de luna reflejado sobre la cara trasnochada de la superficie del lago. Incluso, dejándose poseer por aquella extraña realidad que son los sueños, imaginaba el viento en sus mejillas sonrosadas y el ahogado bramido de las olas en los roqueríos del fiordo en su infancia…
..Su garganta se apretaba, ya habían transcurrido varios días desde que su apetito no era satisfecho; sus manos reflejaban ése imperceptible escozor y temblor de la adicción.
El barómetro ingles que había en su pared, una única pieza confeccionada a mano por extintos artesanos, marcaba un descenso sostenido. Era seguro que el cielo se abriría y dejaría caer sus lágrimas.
Se puso de pie y salió al exterior. La noche, esa señora de mantos herméticos, reinaba ya. La humedad era intensa, y un creciente rumor de ventolera desordenaba su manto negro y vestido de sedas y encajes…sus pies, descalzos, tocaban el suelo con la misma delicadeza y elegancia que sus dedos las teclas del piano.
…No tardó en llover. Primero fueron escasas gotas, luego un diluvio…la pluviosidad empapó sus ropas pegando éstas a su cuerpo y el cabello a su cara; Pero ella no sentía la lluvia, tampoco el viento…Solo esa sed inclemente que regía su instinto con riendas de acero. Su corazón, cuando no bebía sangre, latía más despacio. Era entonces cuando los axones en su inhumana piel registraban algo que lejanamente se aproximaba al dolor…..
Dolor…placer…Todo eso eran edificaciones subjetivas que carecían de significado, como las alas de Ícaro, como las puestas de ese sol perdido en su inconsciente y que ella no veía desde siglos….
Alejandra caminaba en busca de su presa. Las horas pasaron, y la lluvia seguía recitando su poema de sordos golpeteos en el suelo. Al atravesar un parque de frondosos árboles, bancas de madera y faroles marciales su pié se estrelló sobre una botella rota de vidrio. Al contacto con el filoso material su pie derecho se hirió levemente. Al sentir el suave y aromático olor de su propia sangre el apetito en ella despertó aún más feroz, como una tormenta insaciable…La herida cicatrizó inmediatamente. A su mente acudió, entonces, un casi olvidado recuerdo: el de ésa uña encarnada…fue solamente un destello, un fogonazo de aquélla humanidad que siglos de oscuridad habían jubilado de su alma destruyéndola y olvidándola...Como un disparo en medio de la nada….
Pero la caza era coronada por diademas de éxito: y a unos metros de élla, una pareja de chicos pernoctaba en un portal de bajorrelieves ornamentales delante de una estatua a algún extinto personaje histórico…….
….Los ojos de Alejandra se tornaron rojos…..Y sus colmillos, afilados y certeros como un bisturí, se dibujaron por las comisuras de su delgada boca……….
…Las sombras, otra vez, como en el tema del monte calvo de Mussorgsky, desataban su carnaval……
http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-goticos/244428-vampiro900-1era-parte.html
…El nácar de las teclas le invitaba a perderse en su soledad, como un canto de fantasmas.
Alejandra, al estar frente a ese piano, se transformaba en algo aún más etéreo y liviano que un rayo de luna reflejado sobre la cara trasnochada de la superficie del lago. Incluso, dejándose poseer por aquella extraña realidad que son los sueños, imaginaba el viento en sus mejillas sonrosadas y el ahogado bramido de las olas en los roqueríos del fiordo en su infancia…
..Su garganta se apretaba, ya habían transcurrido varios días desde que su apetito no era satisfecho; sus manos reflejaban ése imperceptible escozor y temblor de la adicción.
El barómetro ingles que había en su pared, una única pieza confeccionada a mano por extintos artesanos, marcaba un descenso sostenido. Era seguro que el cielo se abriría y dejaría caer sus lágrimas.
Se puso de pie y salió al exterior. La noche, esa señora de mantos herméticos, reinaba ya. La humedad era intensa, y un creciente rumor de ventolera desordenaba su manto negro y vestido de sedas y encajes…sus pies, descalzos, tocaban el suelo con la misma delicadeza y elegancia que sus dedos las teclas del piano.
…No tardó en llover. Primero fueron escasas gotas, luego un diluvio…la pluviosidad empapó sus ropas pegando éstas a su cuerpo y el cabello a su cara; Pero ella no sentía la lluvia, tampoco el viento…Solo esa sed inclemente que regía su instinto con riendas de acero. Su corazón, cuando no bebía sangre, latía más despacio. Era entonces cuando los axones en su inhumana piel registraban algo que lejanamente se aproximaba al dolor…..
Dolor…placer…Todo eso eran edificaciones subjetivas que carecían de significado, como las alas de Ícaro, como las puestas de ese sol perdido en su inconsciente y que ella no veía desde siglos….
Alejandra caminaba en busca de su presa. Las horas pasaron, y la lluvia seguía recitando su poema de sordos golpeteos en el suelo. Al atravesar un parque de frondosos árboles, bancas de madera y faroles marciales su pié se estrelló sobre una botella rota de vidrio. Al contacto con el filoso material su pie derecho se hirió levemente. Al sentir el suave y aromático olor de su propia sangre el apetito en ella despertó aún más feroz, como una tormenta insaciable…La herida cicatrizó inmediatamente. A su mente acudió, entonces, un casi olvidado recuerdo: el de ésa uña encarnada…fue solamente un destello, un fogonazo de aquélla humanidad que siglos de oscuridad habían jubilado de su alma destruyéndola y olvidándola...Como un disparo en medio de la nada….
Pero la caza era coronada por diademas de éxito: y a unos metros de élla, una pareja de chicos pernoctaba en un portal de bajorrelieves ornamentales delante de una estatua a algún extinto personaje histórico…….
….Los ojos de Alejandra se tornaron rojos…..Y sus colmillos, afilados y certeros como un bisturí, se dibujaron por las comisuras de su delgada boca……….
…Las sombras, otra vez, como en el tema del monte calvo de Mussorgsky, desataban su carnaval……
http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-goticos/244428-vampiro900-1era-parte.html
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