rodrigotoro
Poeta adicto al portal
QUINTA PARTE: DIARIO DE MUERTE
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Roderick ingresó a su despacho.
Era un sitio modesto, casi primitivo: solo un escritorio de ebanistería sencilla, un par de sillas de madera algo derrotadas por el uso, dos archivadores metálicos, y una computadora de escritorio que se encontraba semi cubierta por una funda antiestática de color plomo metálico. El polvo era el genuino gobernante de ése lugar; Su primer movimiento tras ingresar fue correr las cortinas: y una generosa cantidad de luz se coló al interior con la briosidad de una carrera de potros salvajes. Roderick encendió la computadora. Era una reliquia de varios años, en la que todavía operaba el Windows 95. Era... maravillosamente inútil como él mismo la definía, pero cierto grado de nostalgia y una inmensa cuota de tacañería le inhibían a actualizarla
Ya en sus archivos personales, cotejó las últimas marcaciones y registros de las actividades del Evento desconocido: Era una detallada base de datos donde los primeros registros ponderaban el año 1821.
La lentitud del ordenador, autentico naufrago de la revolución procesal, como Viernes de Robinson Crusoe, siempre le subía la presión al detective. Pero resultaba un pretexto perfecto para dejar el escritorio y llenar un vaso de agua en el baño de la oficina y con él alimentar la cafetera eléctrica. A los pocos minutos el aromático olor de un café portugués saturó su hipófisis y todo el ambiente.
Nuevamente enfrentando el monitor, cuya nitidez dejaba demasiado que desear, pudo acceder a lo que buscaba...
- TOTAL DE DATOS REGISTRADOS : 22748.
-INCIDENCIA DE FRECUENCIA : 36 HORAS.
-TOTAL DE EVENTOS/AÑO : 121.
-PORCENTAJE DE FALLECIMIENTOS : 100%....
Roderick seguía repasando las cifras. Era elocuente y apoteósico comprobar cómo aquél sistemático asesino cazaba cada tres días, durante las noches, con lluvia, granizo, o bajo cualquier escenario posible, y con la misma letalidad de la muerte
Se sirvió su café, le sorbeteó lo que su temperatura se lo permitió, y siguió repasando.
Finalmente extrajo un papel doblado en el bolsillo de su chaqueta castellana que contenía los nombres y una pequeña descripción del lugar del hallazgo de los cuerpos.
Al terminar de hacerlo extrajo una llave desde un cajón en su escritorio, se puso de pié, y se dirigió hasta uno de los archivadores metálicos. Activando una cerradura algo oxidada en él por medio de la llave le abrió, y extrajo un diario de vida de tapas de grueso y ajadísimo cuero café.
En su tapa se leía, pese a lo desgastado de las letras, con total claridad:............ [FONT="]Alejandra Margoux
(A CONTINUACION SE INCLUYE LA PAGINA DEL DIARIO REFERIDO n.a.)
http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-surrealistas/245624-diario-de-un-vampiro-1-a.html#post2471942
Roderick ingresó a su despacho.
Era un sitio modesto, casi primitivo: solo un escritorio de ebanistería sencilla, un par de sillas de madera algo derrotadas por el uso, dos archivadores metálicos, y una computadora de escritorio que se encontraba semi cubierta por una funda antiestática de color plomo metálico. El polvo era el genuino gobernante de ése lugar; Su primer movimiento tras ingresar fue correr las cortinas: y una generosa cantidad de luz se coló al interior con la briosidad de una carrera de potros salvajes. Roderick encendió la computadora. Era una reliquia de varios años, en la que todavía operaba el Windows 95. Era... maravillosamente inútil como él mismo la definía, pero cierto grado de nostalgia y una inmensa cuota de tacañería le inhibían a actualizarla
Ya en sus archivos personales, cotejó las últimas marcaciones y registros de las actividades del Evento desconocido: Era una detallada base de datos donde los primeros registros ponderaban el año 1821.
La lentitud del ordenador, autentico naufrago de la revolución procesal, como Viernes de Robinson Crusoe, siempre le subía la presión al detective. Pero resultaba un pretexto perfecto para dejar el escritorio y llenar un vaso de agua en el baño de la oficina y con él alimentar la cafetera eléctrica. A los pocos minutos el aromático olor de un café portugués saturó su hipófisis y todo el ambiente.
Nuevamente enfrentando el monitor, cuya nitidez dejaba demasiado que desear, pudo acceder a lo que buscaba...
- TOTAL DE DATOS REGISTRADOS : 22748.
-INCIDENCIA DE FRECUENCIA : 36 HORAS.
-TOTAL DE EVENTOS/AÑO : 121.
-PORCENTAJE DE FALLECIMIENTOS : 100%....
Roderick seguía repasando las cifras. Era elocuente y apoteósico comprobar cómo aquél sistemático asesino cazaba cada tres días, durante las noches, con lluvia, granizo, o bajo cualquier escenario posible, y con la misma letalidad de la muerte
Se sirvió su café, le sorbeteó lo que su temperatura se lo permitió, y siguió repasando.
Finalmente extrajo un papel doblado en el bolsillo de su chaqueta castellana que contenía los nombres y una pequeña descripción del lugar del hallazgo de los cuerpos.
Al terminar de hacerlo extrajo una llave desde un cajón en su escritorio, se puso de pié, y se dirigió hasta uno de los archivadores metálicos. Activando una cerradura algo oxidada en él por medio de la llave le abrió, y extrajo un diario de vida de tapas de grueso y ajadísimo cuero café.
En su tapa se leía, pese a lo desgastado de las letras, con total claridad:............ [FONT="]Alejandra Margoux
(A CONTINUACION SE INCLUYE LA PAGINA DEL DIARIO REFERIDO n.a.)
http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-surrealistas/245624-diario-de-un-vampiro-1-a.html#post2471942
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