E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
Para mí la oscuridad es nada,
puedo arrancarle a las penumbras,
noches estrelladas.
Puedo inventarme más de un sol en el cielo,
en amarillos discos viajando
en los círculos concéntricos de la vida.
Pero no estoy loco, ¡no!
Solo veo
lo que otros no pueden ver.
Puedo romper el vidrio de la ciudad rota en penumbra
y dar a luz vida.
El caos y el desorden,
los trazos imperfectos,
las nubes como olas serpenteantes,
también pueden generar belleza en mis piezas.
Soy un ser fuera de lo normal,
¿No lo comprenden?
Mi ciudad de sombras
no me paraliza.
Mis tinteros
no se estacionan;
son mi terapia,
analgésicos del miedo
que disimulan la realidad,
¡Que las sombras penetren mi vacío!
El azul y el negro destino
me persiguen con sus líneas cortadas,
¡Invaden mis espacios, los malditos!
Yo escapo como halcón
de sus fauces
con mis amarillos soles
que le dan sosiego a mi alma.
Tengo un sol que se devoró mi luna,
¡Yo necesito de ambos para sobrevivir!
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos reservados
(Nota: este poema es resultado de mi visión particular del cuadro como poeta)
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