Angel Felibre
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por la vereda una niña
bordeando va la valla
hasta el tronco de aquel haya
al que le hace una raya
mientras canta y luego calla
para beber sorbos de agua
y comerse alguna baya.
El sendero sigue, y halla
de un pino seco una piña,
¡ vaya con la piña, aya!
¡ que le den mucha morcilla!
grita la precoz chiquilla
mientras que un gatito maya
enredado entre una malla
tendida junto a una saya.
Haya sed o hambre haya,
la fuente junto a la valla
y el moral cabe la villa
calmarán a la chiquilla.
bordeando va la valla
hasta el tronco de aquel haya
al que le hace una raya
mientras canta y luego calla
para beber sorbos de agua
y comerse alguna baya.
El sendero sigue, y halla
de un pino seco una piña,
¡ vaya con la piña, aya!
¡ que le den mucha morcilla!
grita la precoz chiquilla
mientras que un gatito maya
enredado entre una malla
tendida junto a una saya.
Haya sed o hambre haya,
la fuente junto a la valla
y el moral cabe la villa
calmarán a la chiquilla.