Cantaba yo un día,
estos versos sin razón:
"Con este verso quiero
Abrir las puertas de un corazón
Corazón aventurero
Que se resiste al amor.
Soy un hechicero
Que crea poesías al amor
Amor desdeñoso
Que cierra la puerta
A la oportunidad.
Poesía, que cantas a la vida,
respóndeme:
¿Dónde se quedó el amor?
¿Dónde se quedó la vida?
¿Dónde se apagó el dolor
del alma herida?
¿Dònde está tu suerte?
¿Dònde está el cantar?
¿Dònde se venció la muerte
de tanto llorar?"
En la tarde soleada
Apareciste de repente,
Y, dijiste sonriente ese día:
“Poeta, tú que sabes de poesía,
Dime donde la puedo encontrar.
¿Quiero saber dónde está la poesía?
Yo la quiero mirar.”
Mirándote de fijo te dije:
"Si supieras que está tan cerca de ti,
En esos hermosos ojos violeta
Que natura dispuso así
Bajo esas hermosas cejas
Que coqueta arqueas ahora,
En esa sonrisa encantadora,
En ese caminar cadencioso
Que gratamente mueve tus caderas.
La poesía habita en ti,
tú eres su dueña,
Divina mujer,
Tú eres poesía pura.
Y al finalizar
Te dejo estos versos de pasada:
Brilla tu rostro en la penumbra,
Es tu belleza de Venus heredada,
Eres el rayo de sol que alumbra
Mi camino errante de madrugada."
estos versos sin razón:
"Con este verso quiero
Abrir las puertas de un corazón
Corazón aventurero
Que se resiste al amor.
Soy un hechicero
Que crea poesías al amor
Amor desdeñoso
Que cierra la puerta
A la oportunidad.
Poesía, que cantas a la vida,
respóndeme:
¿Dónde se quedó el amor?
¿Dónde se quedó la vida?
¿Dónde se apagó el dolor
del alma herida?
¿Dònde está tu suerte?
¿Dònde está el cantar?
¿Dònde se venció la muerte
de tanto llorar?"
En la tarde soleada
Apareciste de repente,
Y, dijiste sonriente ese día:
“Poeta, tú que sabes de poesía,
Dime donde la puedo encontrar.
¿Quiero saber dónde está la poesía?
Yo la quiero mirar.”
Mirándote de fijo te dije:
"Si supieras que está tan cerca de ti,
En esos hermosos ojos violeta
Que natura dispuso así
Bajo esas hermosas cejas
Que coqueta arqueas ahora,
En esa sonrisa encantadora,
En ese caminar cadencioso
Que gratamente mueve tus caderas.
La poesía habita en ti,
tú eres su dueña,
Divina mujer,
Tú eres poesía pura.
Y al finalizar
Te dejo estos versos de pasada:
Brilla tu rostro en la penumbra,
Es tu belleza de Venus heredada,
Eres el rayo de sol que alumbra
Mi camino errante de madrugada."
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