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  • Herramienta de Métrica Española mejorada

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Vaya que suerte la mía

juaz jejeje le pasa por andar de enamorado y todo lo que esto acarrea jajaja, un placer leer un poema tan simpatico, gracias por la invitación, saludos poeta ;)

¿Qué culpa tengo de que Dios haya hecho tan hermosas a las mujeres?
lo malo es unas son más comelonas que otras
y luego lo andan dejando ahí a uno.
Gracias por aceptar pasar, Dios te bendiga
feliz fin de semana
 
Jajajajajaja buenísimos versos preciado Alfredo perfectamente llevados con excelsa maestría y con unas imágenes que aún vuelan por mi mente.
Unas décimas que me han gustado mucho fruto de un gran talento.
Recibe un fuerte abrazo Alfredo

Gracias querido amigo por tan amables comentarios, la verdad es que cada vez que la vuelvo a leer
yo mismo no dejo de reír. Gracias nuevamente por tu amable compañía.
Que tus días sean largos y prósperos.
Feliz fin de semana
 
Ja,ja,ja, hambre vieja mata, entretenido, ocurrente e inesperado final, lo he disfrutado, elige un rest vegetariano la próxima vez,ja,ja,ja...Un abrazo.

Creo que tienes razón, la próxima vez la llevare a un restaurante vegetariano, o a comer hamburguesas de esas de la carita feliz
jajajajajajajaja gracias querido amigo por aceptar pasar, un enorme abrazo y un fraternal saludo
 
Hola Alfredo, te aseguro que pensé que en el hotel la dama se quedaría dormida, pero jamás imaginé que para siempre...
Me gustó leer este cuento-poema que fluyó, como todo buen trabajo.
Un saludo, y una sonrisa :).
 
Poeta hermano Alfredo Grajales Sosa, ¡te juro que no paro de reír! Magnífico poema, me capturó desde su inicio, y divertido me condujo a la carcajada. ¡caray, la cuenta si que fue alta, bueno, pero me dije: "lo demás valdrá la pena!"... Y el detalle del fusil al hombro desbordó toda mi risa en esta estupenda carcajada que me dejas... ¡Te felicito talentoso amigo y gran Poeta!.
Desde México mi abrazo, mis abrazos y toda mi admiración! ...Dios te cuide siempre:
anthua62
 
Última edición:
Hola Alfredo, te aseguro que pensé que en el hotel la dama se quedaría dormida, pero jamás imaginé que para siempre...
Me gustó leer este cuento-poema que fluyó, como todo buen trabajo.
Un saludo, y una sonrisa :).

Gracias por haber accedido a pasar a leer estas décimas
un poco irreverentes, espero que te hayas divertido un poco
Saludos cordiales
 
Poeta hermano Alfredo Grajales Sosa, ¡te juro que no paro de reír! Magnífico poema, me capturó desde su inicio, y divertido me condujo a la carcajada. ¡caray, la cuenta si que fue alta, bueno, pero me dije: "lo demás valdrá la pena"!... Y el detalle del fusil al hombro desbordó toda mi risa en esta estupenda carcajada que me dejas... ¡Te felicito talentoso amigo y gran Poeta!.
Desde México mi abrazo, mis abrazos y toda mi admiración! ...Dios te cuide siempre:
anthua62

Un rotundo fracaso el mío, ella por lo menos se fue contenta
comprobado el refrán que dice "Barriga llena... corazón contento".
Lo peor no fue el monto de la cuenta, que no dejó siquiera que le apuntara
jajajajajaja me dejó ¡con la escopeta en el hombro!
Recibe un sin fin de abrazos y unos fuertes apretones de mano
querido amigo poeta, saludos hasta mi México lindo y querido.
Dios te bendiga junto a los tuyos.
Alfredo
 
En una ocasión estando
conviviendo con amigos,
los que pongo por testigos
de lo que les voy narrando.
De una fiesta disfrutando
como cualquier invitado,
cuando pasó por mi lado
una mujer tan hermosa,
tenía un cuerpo de diosa
¡que me dejó impresionado!


Mi pensamiento malvado
a volar se echó enseguida
y le dije: ¡hola mi vida!
¡ven y siéntate a mi lado!
Me dejaste anonadado
con tu singular belleza,
¿qué te invito, una cerveza,
o algún coctel preparado?
¿puedo invitarte a otro lado?
¡y aceptó con la cabeza!


Se quedaron en la mesa
ya servidas las bebidas,
nos salimos a escondidas
con bastante ligereza.
Ella con mucha destreza
insinuó ir a un restaurante,
aunque no fuera elegante
pues andaba de apetito,
dijo: algo muy ligerito
¡para que al fragor aguante!


Tomé su mano, ¡adelante!
presto que llega el mesero,
ella pidió con esmero:
un pollo en salsa picante.
Yo la miraba expectante,
de té pidió cuatro tazas,
después, carnero a las brasas,
Españolas dos tortillas,
de res un par de costillas
con flores de calabazas.


Le dije, cielo: ¡te pasas!,
le hice una seña al mesero,
(dígame usted caballero)
deme la cuenta, (entre guasas).
Por poco con todo arrasas,
aunque estaba muy contenta,
cuando me trajo la cuenta
puso en mi mano la pluma,
¡casi muero al ver la suma,
seis mil quinientos cincuenta!


Al hotel me la llevé
para poder disfrutarnos
y después de un baño darnos
en la cama la acosté.
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!

Me has arrancado una carcajada con ese final.

Bendita sea la poesía satírica, sí señor muy bueno .

Árniches estaría encantado con estas décimas sin duda.

Enhorabuena y un placer inmenso la lectura de tu poema, gran poema Alfredo.

Un abrazo

Jon
 
En una ocasión estando
conviviendo con amigos,
los que pongo por testigos
de lo que les voy narrando.
De una fiesta disfrutando
como cualquier invitado,
cuando pasó por mi lado
una mujer tan hermosa,
tenía un cuerpo de diosa
¡que me dejó impresionado!


Mi pensamiento malvado
a volar se echó enseguida
y le dije: ¡hola mi vida!
¡ven y siéntate a mi lado!
Me dejaste anonadado
con tu singular belleza,
¿qué te invito, una cerveza,
o algún coctel preparado?
¿puedo invitarte a otro lado?
¡y aceptó con la cabeza!


Se quedaron en la mesa
ya servidas las bebidas,
nos salimos a escondidas
con bastante ligereza.
Ella con mucha destreza
insinuó ir a un restaurante,
aunque no fuera elegante
pues andaba de apetito,
dijo: algo muy ligerito
¡para que al fragor aguante!


Tomé su mano, ¡adelante!
presto que llega el mesero,
ella pidió con esmero:
un pollo en salsa picante.
Yo la miraba expectante,
de té pidió cuatro tazas,
después, carnero a las brasas,
Españolas dos tortillas,
de res un par de costillas
con flores de calabazas.


Le dije, cielo: ¡te pasas!,
le hice una seña al mesero,
(dígame usted caballero)
deme la cuenta, (entre guasas).
Por poco con todo arrasas,
aunque estaba muy contenta,
cuando me trajo la cuenta
puso en mi mano la pluma,
¡casi muero al ver la suma,
seis mil quinientos cincuenta!


Al hotel me la llevé
para poder disfrutarnos
y después de un baño darnos
en la cama la acosté.
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!
Bueno, bueno, bueno, querido amigo Alfredo que buen desarrollo de décimas muy graciosas. Desternillante y lo peor lo de la escopeta al hombro. ¡Menuda faena!
Estamos en la misma línea pues nos gusta el mismo tipo de poesía. Me has hecho pasar un buen rato.
Un fuerte abrazo y que tu pluma no decaiga
 
Querido amigo Salva (Chava) para nosotros en México, demasiados elogios que la verdad no merezco,
si bien es cierto que suenen un poco bien mis décimas, no puedo abandonar ese lenguaje simple que noes muy bien visto por otros, pero a mí se satisface mucho este estilo mío. Sin demeritar a los compañeros lenguaje pulcro y de un elevado lirismo, cada vez que estoy escribiendo me imagino estar en un templete frente al público (que importa si son 3 o 4 ), improvisando mis décimas, esa es la razón por la cual gusto de escribir así.
Mil gracias querido amigo por tu amable paso, Dios alargue tus días en gran manera.
Alfredo
Pues mi querido amigo, no cambie usted nunca esa forma deliciosa de escribir. Ya lo dije en el poema titulado "No calle el arpa" que tuve el honor de dedicarte. El lenguaje se puede manejar con maestría sin necesidad de recursos metafóricos rimbombantes, eso es lo que pienso. Hay poemas, que seguro serán excelentes que no soy capaz de entender o de sacarle todo su jugo, por eso cuando me encuentro con letras que no solo entiendo sino que disfruto enormemente, como las tuyas, doy mil gracias.
Recibe de nuevo mi abrazo fuerte y que Dios también te bendiga con muchos años, tú sabrás emplearlos bien.
Chava.
 
Ayyyyy…

Compadre, ¡Qué mala suerte!
La inversión quedó perdida
y en la cama, allí tendida,
vino a los postres la muerte.
Nada peor que lo inerte
cuando llega la ocasión
de dar paso al corazón
y de sacar la pistola,
que no sonó la gramola.
¡Por Dios, qué gran decepción!


Qué bueno venir a leerte, Alfredo. Gran imaginación y buen hacer en estas décimas.
Un abrazo de domingo y de amigo.
 
Hola Alfredo: Tus aventuras siempre te dejan a punto...de caramelo endulzando con sonrisas las rimas de tan bellos y jocosos
versos y si alguna vez terminan según tus planes, miel sobre hojuelas, jajaja. Un abrazo. Amadeo.
 
En una ocasión estando
conviviendo con amigos,
los que pongo por testigos
de lo que les voy narrando.
De una fiesta disfrutando
como cualquier invitado,
cuando pasó por mi lado
una mujer tan hermosa,
tenía un cuerpo de diosa
¡que me dejó impresionado!


Mi pensamiento malvado
a volar se echó enseguida
y le dije: ¡hola mi vida!
¡ven y siéntate a mi lado!
Me dejaste anonadado
con tu singular belleza,
¿qué te invito, una cerveza,
o algún coctel preparado?
¿puedo invitarte a otro lado?
¡y aceptó con la cabeza!


Se quedaron en la mesa
ya servidas las bebidas,
nos salimos a escondidas
con bastante ligereza.
Ella con mucha destreza
insinuó ir a un restaurante,
aunque no fuera elegante
pues andaba de apetito,
dijo: algo muy ligerito
¡para que al fragor aguante!


Tomé su mano, ¡adelante!
presto que llega el mesero,
ella pidió con esmero:
un pollo en salsa picante.
Yo la miraba expectante,
de té pidió cuatro tazas,
después, carnero a las brasas,
Españolas dos tortillas,
de res un par de costillas
con flores de calabazas.


Le dije, cielo: ¡te pasas!,
le hice una seña al mesero,
(dígame usted caballero)
deme la cuenta, (entre guasas).
Por poco con todo arrasas,
aunque estaba muy contenta,
cuando me trajo la cuenta
puso en mi mano la pluma,
¡casi muero al ver la suma,
seis mil quinientos cincuenta!


Al hotel me la llevé
para poder disfrutarnos
y después de un baño darnos
en la cama la acosté.
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!
jajajajajjajaja!! esto es muy cruel Alfredo. Divertido! y sin duda a la vez una triste historia. Creo que todo había sido muy fácil para que terminara así de fácil. Espero más si suerte a la próxima Alfredo. Un abrazo compañero! feliz día para ti, saludos! y hasta tu próxima historia.
 
En una ocasión estando
conviviendo con amigos,
los que pongo por testigos
de lo que les voy narrando.
De una fiesta disfrutando
como cualquier invitado,
cuando pasó por mi lado
una mujer tan hermosa,
tenía un cuerpo de diosa
¡que me dejó impresionado!


Mi pensamiento malvado
a volar se echó enseguida
y le dije: ¡hola mi vida!
¡ven y siéntate a mi lado!
Me dejaste anonadado
con tu singular belleza,
¿qué te invito, una cerveza,
o algún coctel preparado?
¿puedo invitarte a otro lado?
¡y aceptó con la cabeza!


Se quedaron en la mesa
ya servidas las bebidas,
nos salimos a escondidas
con bastante ligereza.
Ella con mucha destreza
insinuó ir a un restaurante,
aunque no fuera elegante
pues andaba de apetito,
dijo: algo muy ligerito
¡para que al fragor aguante!


Tomé su mano, ¡adelante!
presto que llega el mesero,
ella pidió con esmero:
un pollo en salsa picante.
Yo la miraba expectante,
de té pidió cuatro tazas,
después, carnero a las brasas,
Españolas dos tortillas,
de res un par de costillas
con flores de calabazas.


Le dije, cielo: ¡te pasas!,
le hice una seña al mesero,
(dígame usted caballero)
deme la cuenta, (entre guasas).
Por poco con todo arrasas,
aunque estaba muy contenta,
cuando me trajo la cuenta
puso en mi mano la pluma,
¡casi muero al ver la suma,
seis mil quinientos cincuenta!


Al hotel me la llevé
para poder disfrutarnos
y después de un baño darnos
en la cama la acosté.
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!
Jajajaja, menuda historia... Además de excelente poeta tienes una envidiable imaginación o muy mala suerte, tú sabrás qué, jejeje.
Muy bueno. Saludos.
 
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!
JA JA JA ¡¡Ay Alfredo! como se dice por acá por andar de apresurado te salio el tiro por la culata. Estupenda historia narrada en magistral poema, un final que no espere. Felicidades.
 
Buen poema.
En una ocasión estando
conviviendo con amigos,
los que pongo por testigos
de lo que les voy narrando.
De una fiesta disfrutando
como cualquier invitado,
cuando pasó por mi lado
una mujer tan hermosa,
tenía un cuerpo de diosa
¡que me dejó impresionado!


Mi pensamiento malvado
a volar se echó enseguida
y le dije: ¡hola mi vida!
¡ven y siéntate a mi lado!
Me dejaste anonadado
con tu singular belleza,
¿qué te invito, una cerveza,
o algún coctel preparado?
¿puedo invitarte a otro lado?
¡y aceptó con la cabeza!


Se quedaron en la mesa
ya servidas las bebidas,
nos salimos a escondidas
con bastante ligereza.
Ella con mucha destreza
insinuó ir a un restaurante,
aunque no fuera elegante
pues andaba de apetito,
dijo: algo muy ligerito
¡para que al fragor aguante!


Tomé su mano, ¡adelante!
presto que llega el mesero,
ella pidió con esmero:
un pollo en salsa picante.
Yo la miraba expectante,
de té pidió cuatro tazas,
después, carnero a las brasas,
Españolas dos tortillas,
de res un par de costillas
con flores de calabazas.


Le dije, cielo: ¡te pasas!,
le hice una seña al mesero,
(dígame usted caballero)
deme la cuenta, (entre guasas).
Por poco con todo arrasas,
aunque estaba muy contenta,
cuando me trajo la cuenta
puso en mi mano la pluma,
¡casi muero al ver la suma,
seis mil quinientos cincuenta!


Al hotel me la llevé
para poder disfrutarnos
y después de un baño darnos
en la cama la acosté.
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!
 
En una ocasión estando
conviviendo con amigos,
los que pongo por testigos
de lo que les voy narrando.
De una fiesta disfrutando
como cualquier invitado,
cuando pasó por mi lado
una mujer tan hermosa,
tenía un cuerpo de diosa
¡que me dejó impresionado!


Mi pensamiento malvado
a volar se echó enseguida
y le dije: ¡hola mi vida!
¡ven y siéntate a mi lado!
Me dejaste anonadado
con tu singular belleza,
¿qué te invito, una cerveza,
o algún coctel preparado?
¿puedo invitarte a otro lado?
¡y aceptó con la cabeza!


Se quedaron en la mesa
ya servidas las bebidas,
nos salimos a escondidas
con bastante ligereza.
Ella con mucha destreza
insinuó ir a un restaurante,
aunque no fuera elegante
pues andaba de apetito,
dijo: algo muy ligerito
¡para que al fragor aguante!


Tomé su mano, ¡adelante!
presto que llega el mesero,
ella pidió con esmero:
un pollo en salsa picante.
Yo la miraba expectante,
de té pidió cuatro tazas,
después, carnero a las brasas,
Españolas dos tortillas,
de res un par de costillas
con flores de calabazas.


Le dije, cielo: ¡te pasas!,
le hice una seña al mesero,
(dígame usted caballero)
deme la cuenta, (entre guasas).
Por poco con todo arrasas,
aunque estaba muy contenta,
cuando me trajo la cuenta
puso en mi mano la pluma,
¡casi muero al ver la suma,
seis mil quinientos cincuenta!


Al hotel me la llevé
para poder disfrutarnos
y después de un baño darnos
en la cama la acosté.
Cuando por fin la abracé
la contemplé con asombro,
me la recosté en el hombro
¡de indigestión se murió!
y la ingrata me dejó:
¡con la escopeta en el hombro!

¡No lo pude evitar y acudí otra vez! Es que quise reírme en reiteradas carcajadas en esta nueva ocasión. Y divertirme disfrutando de tu genial letra en esta regia y contenta y estupenda creación... Mis felicitaciones con redobles batientes
estupendo poeta y amigo. ¡Arriba México, si señor!
Un abrazo inmenso para usted señor Poeta...
anthua62
 
Ayyyyy…

Compadre, ¡Qué mala suerte!
La inversión quedó perdida
y en la cama, allí tendida,
vino a los postres la muerte.
Nada peor que lo inerte
cuando llega la ocasión
de dar paso al corazón
y de sacar la pistola,
que no sonó la gramola.
¡Por Dios, qué gran decepción!


Qué bueno venir a leerte, Alfredo. Gran imaginación y buen hacer en estas décimas.
Un abrazo de domingo y de amigo.

Jajajajajajaja la verdad que disfruté mucho escribiéndolas, pero sin duda alguna, he disfrutado más
compartiendo con ustedes estas humildes líneas, agradezco enormemente hayas accedido a venir a leerlas, pero sobre todo, que las hayas disfrutado. Muy buena tu respuesta, ante lo cual te contesto:


Te concedo la razón
en todo querido amigo,
no sé que trae conmigo
esta amarga sinrazón.
Me destrozó el corazón
¡y ni cómo reclamarle!
tampoco podré olvidarle
a esa presa tan rejega,
primero conmigo juega:
¡y no deja dispararle!
 
Hola Alfredo: Tus aventuras siempre te dejan a punto...de caramelo endulzando con sonrisas las rimas de tan bellos y jocosos
versos y si alguna vez terminan según tus planes, miel sobre hojuelas, jajaja. Un abrazo. Amadeo.

Dicen que nada es perfecto en esta vida mi hermano, y esta es la prueba.
Ojalá, pero para la otra (si es que la hay), ¡tomaré mis provisiones!
Te agradezco en el alma, que hayas pasado a leer mi trabajo, pero más aún
que hayas tenido el tiempo de comentarlo, muchas gracias.
Recibe un fuerte abrazo.
Alfredo
 
jajajajajjajaja!! esto es muy cruel Alfredo. Divertido! y sin duda a la vez una triste historia. Creo que todo había sido muy fácil para que terminara así de fácil. Espero más si suerte a la próxima Alfredo. Un abrazo compañero! feliz día para ti, saludos! y hasta tu próxima historia.

Pues la verdad querido amigo, espero tener mucho más suerte (si es que hay próxima vez), las oportunidades solo una vez tocan a nuestra puerta. La verdad que parecía muy bueno... para ser verdad.
Recibe de igual manera un fuerte y fraternal abrazo, te espero en la próxima historia.
Saludos cordiales.
 
Amigo Alfredo, maestro de rimas, excelente y ameno poema que disfruto.
Saludos.

Gracias querido amigo (pero nada de maestro) aprendiz de poeta, eso es lo que soy.
Que bueno que hayas disfrutado la lectura de estas un poco irreverentes décimas, pero
espero no haber sido ofensivo ara ninguno de ustedes.
Recibe mi más sincero saludo y un fraternal abrazo.
Alfredo
 
Jajajaja, menuda historia... Además de excelente poeta tienes una envidiable imaginación o muy mala suerte, tú sabrás qué, jejeje.
Muy bueno. Saludos.

Jajajajajajajajaja me quedo con lo de la imaginación (nada envidiable por cierto), dentro del portal hay muchos compañeros que si tienen demasiado talento, por eso ganan premios. Aunque pensándolo bien, tal vez si sea mala suerte... en fin, me alaga mucho contar con ustedes en mis escritos, aunque con ellas jamás gane un premio, ustedes valen mucho más que cualquier premio. Recibe un fuerte abrazo y un caluroso saludo.
Alfredo
 
JA JA JA ¡¡Ay Alfredo! como se dice por acá por andar de apresurado te salio el tiro por la culata. Estupenda historia narrada en magistral poema, un final que no espere. Felicidades.

Como dicen cuando les pasa a las novias frente al altar, se quedó: "Vestida y alborotada"
pero esta infeliz mujer me dejó: "Desvestido... y alborotado" jajajajajajajajaja.
Gracias por el calificativo para mis décimas; tampoco o me esperaba ese final jajajajaja.
Recibe mi más sincero y afectuoso abrazo.
Alfredo
 

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