babiano
Poeta fiel al portal
Veinte mil hombres he puesto en tu vientre.
La mitad, de a caballo.
El espacio justo de emboscadas
lo marca tu desnudez redonda,
equidistante al primer verso largo
de tus piernas largas.
El sol que te desdice de armaduras
hoy no quiere mentir,
manchado como está de tierra.
Este que señalo es el centro
de una mujer invisible,
el resultado final de un batalla de ciegos:
conquistarte antes de que te gane el enemigo.
( A mi amigo Luis de Pablos, poeta romántico donde los haya)
La mitad, de a caballo.
El espacio justo de emboscadas
lo marca tu desnudez redonda,
equidistante al primer verso largo
de tus piernas largas.
El sol que te desdice de armaduras
hoy no quiere mentir,
manchado como está de tierra.
Este que señalo es el centro
de una mujer invisible,
el resultado final de un batalla de ciegos:
conquistarte antes de que te gane el enemigo.
( A mi amigo Luis de Pablos, poeta romántico donde los haya)