luis mantilla
Poeta recién llegado
Reverdece en mi pensamiento,
aquel opaco día de Septiembre
de hace veintidós años;
solitario mi corazón
afinaba estrofas derribadas
por la sentencia de su partida,
débil mi razón se tapizó
de reproches y remordimientos,
atrás la añoranza de un idilio interminable
y el acorde incesante de su mirada;
el agonizante tono de mi palabra
se detuvo en el camino de la soledad;
resguardé su sonrisa
inseparable aliciente de mi felicidad,
pronto de ella ..solo el recuerdo.
A los vientos evoqué su nombre,
me aferré a su mención y ..
la esperé en una abundancia de suspiros,
por años alojé su imagen
en una canción inacabada,
en el mar del olvido
sus pasos quise ahogar,
mas la estampa perenne de ella no lo permitió.
Veintidós años después .
Cuzco en su silencio,
tierra serrana capital de la inmensidad,
guarda la emoción de un esporádico reencuentro,
la canción inacabada siguió entonándose,
fina melodía de una inmortalizada letra;
vino a mi como en antaño y
ambicionados sueños dorados.
Deseosa de mi pecho y los versos hechiceros de antes,
la cobijé entre mis brazos,
fui sol en tan fría mañana de garúa,
despojados de nuestros incómodos atuendos,
danzamos balada exquisita de un delirio fantaseado,
yo sumergido en ella,
y ella .inundada de mi;
veintidós años después ..renace el idilio.
LUIS MANTILLA (LUMAN)
aquel opaco día de Septiembre
de hace veintidós años;
solitario mi corazón
afinaba estrofas derribadas
por la sentencia de su partida,
débil mi razón se tapizó
de reproches y remordimientos,
atrás la añoranza de un idilio interminable
y el acorde incesante de su mirada;
el agonizante tono de mi palabra
se detuvo en el camino de la soledad;
resguardé su sonrisa
inseparable aliciente de mi felicidad,
pronto de ella ..solo el recuerdo.
A los vientos evoqué su nombre,
me aferré a su mención y ..
la esperé en una abundancia de suspiros,
por años alojé su imagen
en una canción inacabada,
en el mar del olvido
sus pasos quise ahogar,
mas la estampa perenne de ella no lo permitió.
Veintidós años después .
Cuzco en su silencio,
tierra serrana capital de la inmensidad,
guarda la emoción de un esporádico reencuentro,
la canción inacabada siguió entonándose,
fina melodía de una inmortalizada letra;
vino a mi como en antaño y
ambicionados sueños dorados.
Deseosa de mi pecho y los versos hechiceros de antes,
la cobijé entre mis brazos,
fui sol en tan fría mañana de garúa,
despojados de nuestros incómodos atuendos,
danzamos balada exquisita de un delirio fantaseado,
yo sumergido en ella,
y ella .inundada de mi;
veintidós años después ..renace el idilio.
LUIS MANTILLA (LUMAN)