Vejez

alejandro guardiola

Poeta adicto al portal
He llegado a la vejez
caminando entre tinieblas
culminando entre mil nieblas
el fracaso de un tal vez

Todo lo tuve en la vida
y nada se me ha quedado
pues la mujer ha marchado
en mi alma hay una herida

Pero he adoptado un perrito
que me forja mil delicias
aunque monta muchas pifias
porque es un poco cabrito

Él me quiere, yo le quiero
a mi soledad dije adiós
y gracias le doy a Dios
por mi perrito tan fiero
 
Todo lo tuve en la vida
y nada se me ha quedado
pues la mujer ha marchado
en mi alma hay una herida

Sincero y emotivo poema que has escrito con tu sentido corazón lleno de sentimientos verdaderos. Me ha gustado mucho leer tus versos compañero. Un cálido abrazo.
 
He llegado a la vejez
caminando entre tinieblas
culminando entre mil nieblas
el fracaso de un tal vez

Todo lo tuve en la vida
y nada se me ha quedado
pues la mujer ha marchado
en mi alma hay una herida

Pero he adoptado un perrito
que me forja mil delicias
aunque monta muchas pifias
porque es un poco cabrito

Él me quiere, yo le quiero
a mi soledad dije adiós
y gracias le doy a Dios
por mi perrito tan fiero
Prescindir de un todo amoroso y volcarse
en esas delicias de formas de ese "compañero"
el es tambien amor para aproximarse a
esa metamorfosis de los cambios temporales.
me ha gustado. saludos de luzyabsenta
 
He llegado a la vejez
caminando entre tinieblas
culminando entre mil nieblas
el fracaso de un tal vez

Todo lo tuve en la vida
y nada se me ha quedado
pues la mujer ha marchado
en mi alma hay una herida

Pero he adoptado un perrito
que me forja mil delicias
aunque monta muchas pifias
porque es un poco cabrito

Él me quiere, yo le quiero
a mi soledad dije adiós
y gracias le doy a Dios
por mi perrito tan fiero
Menos da una piedra, un perrito es un perrito. Un abrazo amigo Alejandro. Paco.
 

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