Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Velando tú Sombra.
Me he quedado despierta hasta entrada la madrugada,
los ojos te escudriñaban, de palmo a palmo el alma,
el silencio en compañía emitía notas raras,
como melodía de amor que antes nadie escuchara...
la sonrisa más hermosa en tu faz se dibujaba;
tal vez soñando en mis labios a esas horas estabas,
o quizás tu piel habías dejado abandonada
y tu esencia con dulzura me abrazaba, tal vez.
Se apago el farolito de la acera a tu ventana,
en tu habitación había luz, que dos almas irradiaban
yo velando tu sombra con el corazón encendido,
tu dormido irradiando sueños que no son de niño.
Después del desfile de estrellas más completo
y cuando la luna inclinaba un tanto su rostro bello;
no sé, si dormitaba o tu venciste tu sueño...
más ya no fui la misma después de velar tu sombra.
Te me volviste aroma de mi piel,
calidez de mis sentidos, sonido de mi voz,
destello en mi pupila, las líneas de mis manos,
y el beso que en mi boca siempre anida...
Después de velar tu sombra,
ya no fui la misma... vives en mi silencio y sonido;
principio de amor, destello divino.
Mary C. López
*Ves que lindo es verte dormir... ya eres conmigo.
Me he quedado despierta hasta entrada la madrugada,
los ojos te escudriñaban, de palmo a palmo el alma,
el silencio en compañía emitía notas raras,
como melodía de amor que antes nadie escuchara...
la sonrisa más hermosa en tu faz se dibujaba;
tal vez soñando en mis labios a esas horas estabas,
o quizás tu piel habías dejado abandonada
y tu esencia con dulzura me abrazaba, tal vez.
Se apago el farolito de la acera a tu ventana,
en tu habitación había luz, que dos almas irradiaban
yo velando tu sombra con el corazón encendido,
tu dormido irradiando sueños que no son de niño.
Después del desfile de estrellas más completo
y cuando la luna inclinaba un tanto su rostro bello;
no sé, si dormitaba o tu venciste tu sueño...
más ya no fui la misma después de velar tu sombra.
Te me volviste aroma de mi piel,
calidez de mis sentidos, sonido de mi voz,
destello en mi pupila, las líneas de mis manos,
y el beso que en mi boca siempre anida...
Después de velar tu sombra,
ya no fui la misma... vives en mi silencio y sonido;
principio de amor, destello divino.
Mary C. López
*Ves que lindo es verte dormir... ya eres conmigo.