Aeken
Poeta recién llegado
[FONT="]Ejercito mis oídos al silencio,
Lo único que se es que lo siento,
pero este no parece sentarme bien a mí,
No es de los que se confunde con la paz,
[FONT="]Menos de los que calientan y hacen al segundero parar,
màs corresponde,
A la fría brisa que sentencia hoy el viento,
[FONT="]Congelando un instante en un soplo.
Ahora:
El ruido acorrala mi mente y la azota con ideas,
Cual olas que poco a poco erosionan su dura corteza,
[FONT="]Laceran y abruman mi duro corazón de piedra,
Y su faz yace incrustada en el lecho del mar...
Reflexiono este suspiro que se articula muy por dentro de mi:
Leo pensamientos blancos.
Mas efímeros que la espuma del mar,
De los que seguro alimenta, más agitan la superficie del ¨ver¨
y yo sin saberlo hacer, me revoco al intento al ¨mirar¨,
[FONT="]Mientras lentamente se corrompe mi paciencia...
En ese instante:
[FONT="]Mi sonrisa se convierte en un trazo de soledad,
Los tesoros de la vida se me esconden,
cual la manera en que se esconden las conchas,
Revolcadas en lo profundo de la inmensa bóveda del mar,
[FONT="]El viento se acaba.
[FONT="]La vela del barco se aplana,
Y así serpenteando en el agua,
Lentamente el movimiento mismo se trunca al parar.
[FONT="]Y me pregunto: ¿ Será que siempre estuve a la deriva?
[FONT="] Que este callejón mental no tiene salida,
[FONT="]Que el vapor que concentraba en mi mente,
[FONT="]La ilusión de un navío a la deriva,
[FONT="]¿Nunca tubo un muelle de donde partir?.
[FONT="]Lo único que entiendo, y aseguro que debo decir:
[FONT="]¨Es que un pensamiento sin sentido es un barco sin el viento a su favor¨.
Lo único que se es que lo siento,
pero este no parece sentarme bien a mí,
No es de los que se confunde con la paz,
[FONT="]Menos de los que calientan y hacen al segundero parar,
màs corresponde,
A la fría brisa que sentencia hoy el viento,
[FONT="]Congelando un instante en un soplo.
Ahora:
El ruido acorrala mi mente y la azota con ideas,
Cual olas que poco a poco erosionan su dura corteza,
[FONT="]Laceran y abruman mi duro corazón de piedra,
Y su faz yace incrustada en el lecho del mar...
Reflexiono este suspiro que se articula muy por dentro de mi:
Leo pensamientos blancos.
Mas efímeros que la espuma del mar,
De los que seguro alimenta, más agitan la superficie del ¨ver¨
y yo sin saberlo hacer, me revoco al intento al ¨mirar¨,
[FONT="]Mientras lentamente se corrompe mi paciencia...
En ese instante:
[FONT="]Mi sonrisa se convierte en un trazo de soledad,
Los tesoros de la vida se me esconden,
cual la manera en que se esconden las conchas,
Revolcadas en lo profundo de la inmensa bóveda del mar,
[FONT="]El viento se acaba.
[FONT="]La vela del barco se aplana,
Y así serpenteando en el agua,
Lentamente el movimiento mismo se trunca al parar.
[FONT="]Y me pregunto: ¿ Será que siempre estuve a la deriva?
[FONT="] Que este callejón mental no tiene salida,
[FONT="]Que el vapor que concentraba en mi mente,
[FONT="]La ilusión de un navío a la deriva,
[FONT="]¿Nunca tubo un muelle de donde partir?.
[FONT="]Lo único que entiendo, y aseguro que debo decir:
[FONT="]¨Es que un pensamiento sin sentido es un barco sin el viento a su favor¨.
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