Isodora Orrego
Poeta recién llegado
Caminaba solo eso y vi unos velos negros
Tan tristes y mal estados se sentían esos velos
Sin fuerzas ni ganas de seguir siendo negros
Ellos deseaban cambiar de color, cambiar y llegar
A ser de oros, tener otro lugar por donde caminar
Otra vida, otras miradas, otra lengua que les hablara
Un idioma distinto que no se escuchara lejano, no
Como un desierto llano, quizás querían mas pasto
Y algún árbol verde y solitario como ellas para poder
Conversarle, un alegre de hojas grandes que diera frutos
Manzanos e higos para alimentar a hijos salirse del yugo
Marital desarraigarse de tal hombre cubierto de malicias
De uno que no podía usar la monogamia, de tradición
Escueta sin poder hacer más son las mujeres del mundo oriental.
Tan tristes y mal estados se sentían esos velos
Sin fuerzas ni ganas de seguir siendo negros
Ellos deseaban cambiar de color, cambiar y llegar
A ser de oros, tener otro lugar por donde caminar
Otra vida, otras miradas, otra lengua que les hablara
Un idioma distinto que no se escuchara lejano, no
Como un desierto llano, quizás querían mas pasto
Y algún árbol verde y solitario como ellas para poder
Conversarle, un alegre de hojas grandes que diera frutos
Manzanos e higos para alimentar a hijos salirse del yugo
Marital desarraigarse de tal hombre cubierto de malicias
De uno que no podía usar la monogamia, de tradición
Escueta sin poder hacer más son las mujeres del mundo oriental.