Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
la sutil mirada universal concentra
un juego: aboga el preludio amoroso
en la asfixia...
¡Oh, rara plenitud de ilimitado sacrificio!
¡Oh jubileo vertebrado solo con tu belleza!
¡Oh guardilla paciente que agotas espejos de agua!
La armonía de tus versos revela cavadas mejillas,
sonrisas inventadas y abiertos frutos...
Luego de ser tú, forastera del bullicio
extenso y pródigo, no persiste amada
el menor deseo de vaciar tal dicha...
Y desfalleces en el preñado amor confiada,
desistes de la estrella esquiva a tus manos
y el velo tenue huye de la desilusión de tu rostro.
un juego: aboga el preludio amoroso
en la asfixia...
¡Oh, rara plenitud de ilimitado sacrificio!
¡Oh jubileo vertebrado solo con tu belleza!
¡Oh guardilla paciente que agotas espejos de agua!
La armonía de tus versos revela cavadas mejillas,
sonrisas inventadas y abiertos frutos...
Luego de ser tú, forastera del bullicio
extenso y pródigo, no persiste amada
el menor deseo de vaciar tal dicha...
Y desfalleces en el preñado amor confiada,
desistes de la estrella esquiva a tus manos
y el velo tenue huye de la desilusión de tu rostro.