Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mírame a los ojos,
y siémbrame despacio
Besa mis labios rojos,
que yo colmaré tu espacio;
y así podrás soltar,
todo los llantos que te quedaron flojos;
y así podrás contar,
que nunca estuviste solo
Deja que guarde el papel,
y escribe en mi piel desnuda
Deja que busque el cincel,
y talla en mi una escultura;
¡que represente la vida!
¡que representa la cuna!,
de este amor, que en mi se anida,
renaciéndome por ventura
Ven aquí a mi lado
Que presto beso tu espesura
Que con dulzura te comienzo
Y te dejo sin compostura;
ven amémonos como corsarios
Que hoy, hay noche de media luna
Ven, que este ardor es tu vergel
Y yo sigo siendo tu rosa pura
Atrás quedaron los sueños teñidos de oropel
y convertidos en desventura
Atrás quedó el amuleto, aquel
Que te alimentara las dudas;
aquí sólo hay lo que vez:
Amor repleto de ilusión madura
Amor que se cuela entre versos, de vez en vez,
y contra nuestro pecho se estruja
y siémbrame despacio
Besa mis labios rojos,
que yo colmaré tu espacio;
y así podrás soltar,
todo los llantos que te quedaron flojos;
y así podrás contar,
que nunca estuviste solo
Deja que guarde el papel,
y escribe en mi piel desnuda
Deja que busque el cincel,
y talla en mi una escultura;
¡que represente la vida!
¡que representa la cuna!,
de este amor, que en mi se anida,
renaciéndome por ventura
Ven aquí a mi lado
Que presto beso tu espesura
Que con dulzura te comienzo
Y te dejo sin compostura;
ven amémonos como corsarios
Que hoy, hay noche de media luna
Ven, que este ardor es tu vergel
Y yo sigo siendo tu rosa pura
Atrás quedaron los sueños teñidos de oropel
y convertidos en desventura
Atrás quedó el amuleto, aquel
Que te alimentara las dudas;
aquí sólo hay lo que vez:
Amor repleto de ilusión madura
Amor que se cuela entre versos, de vez en vez,
y contra nuestro pecho se estruja
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