José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Ven conmigo,
A los placidos jardines,
Donde nos arrulle
El cantar de los ruiseñores.
¡Allí! Donde veamos abrir
Las alas de los blancos cisnes,
Donde las parejas de enamorados
Se miran sobre las aguas quietas
Del lago en calma.
¡Allí! Donde la flora perfumada
Nos brinda sus encantos,
Bajo las fuentes del sol.
Y vea tu rostro, como
Un rayo de estrella reflejado
En el fondo de un pantano.
¡Allí! Donde no se sienta
El furor de los huracanes,
Fuera de todo escollo,
Lejos de toda tempestad.
Donde el volotear
De las palomas,
Nos haga oleajes de paz.
A los placidos jardines,
Donde nos arrulle
El cantar de los ruiseñores.
¡Allí! Donde veamos abrir
Las alas de los blancos cisnes,
Donde las parejas de enamorados
Se miran sobre las aguas quietas
Del lago en calma.
¡Allí! Donde la flora perfumada
Nos brinda sus encantos,
Bajo las fuentes del sol.
Y vea tu rostro, como
Un rayo de estrella reflejado
En el fondo de un pantano.
¡Allí! Donde no se sienta
El furor de los huracanes,
Fuera de todo escollo,
Lejos de toda tempestad.
Donde el volotear
De las palomas,
Nos haga oleajes de paz.