orlando medina
Poeta recién llegado
Ven
y derrámate en mís ojos
Ven
y desnúdate en mís ojos
cual presagio en un sueño.
Duérmete en la boca de mí locura
y sacia todas tus lunas
Todos tus rincones
Toda tú piel.
Todos los astros cultivados en tú corazón de rosas deleitadas.
Ven
y dancemos sobre todos los silencios
hasta exprimir la nostalgia que cuelga de nuestros corazones.
Desafiemos el camino que nos ataron.
Desafiemos la voluntad que nos detiene.
Labremos nuestros propios paisajes,
nuestra brújula, nuestro tiempo, nuestro propio cielo,
uno que nos abrace solo a los dos.
Desnudemos nuestras noches de su oscuridad
Hagamos que beba de la luz de nuestros ojos enamorados,
hinchados de dicha y de paraísos palpitando en riquezas.
Ven
y seamos un solo misterio.
Una tentación para la vida.
Una hoja acariciando primaveras diáfanas.
Seamos el soplo que todo lo libera,
un barco navegando sobre otro azul,
el relámpago que cambia los destinos
Ven
Que besaré tú boca para cambiar tus palabras.
Y también tus ojos
Para que veas lo que pueden crear nuestras manos juntas.
Ven
Que desgarraré el maquillaje que le han puesto a tú vida
Tomaré tú corazón en mí mano,
Y será mí único motivo para vivir,
Será la razón para no descansar
Y lo amaré tanto
Como solo se ama algo vestido con el azul de la gloria
Ven
y derrámate en mís manos
Derrámate sobre mí destino