susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las venas de mi cuerpo crecen,
se ensanchan por el calor de mis creencias,
surgen como trenzas locas de la loca Helena,
son tubos de cristal refractario de la ciencia
indemne, de la ciencia escondida y protegida
por el calor del sol que no se mueve.
La sangre recorre las vías, las arterias vivas,
los caminos sin nombre de la experiencia
sin límites que manejan y remueven
las directrices poseídas por la esencia de salvia
de los hongos planetarios que caminan.
Suculento festín para sanguijuelas de fibra
óptica en las redes de la paranoia sin fin
del apocalipsis falso, de la amenaza velada
en orillas de cables sobre los que el colibrí
vuela sin moverse para no morir de risa.
se ensanchan por el calor de mis creencias,
surgen como trenzas locas de la loca Helena,
son tubos de cristal refractario de la ciencia
indemne, de la ciencia escondida y protegida
por el calor del sol que no se mueve.
La sangre recorre las vías, las arterias vivas,
los caminos sin nombre de la experiencia
sin límites que manejan y remueven
las directrices poseídas por la esencia de salvia
de los hongos planetarios que caminan.
Suculento festín para sanguijuelas de fibra
óptica en las redes de la paranoia sin fin
del apocalipsis falso, de la amenaza velada
en orillas de cables sobre los que el colibrí
vuela sin moverse para no morir de risa.