El Miedo está en la nariz. Si trabajas con el Miedo, tendrás buen olfato, y Buena Suerte. Pero sobre todo, te harás humilde, y vivirás intensamente, cada Momento. El Miedo ama la noche. Por eso, las pesadillas nocturnas tienen cabida, en la noche. Y así es cómo el bello durmiente, se levanta espantado. Porque es un trabajo mental, inducido. Involuntario. Practicado por unas energías negativas psíquicas, densas, llamadas Primordiales. Los Primordiales moran en el Caos, que envuelve al Universo. Pero penetran en el Cosmos, porque Dios llenó su obra, de Libre Albedrío.