Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Deseo aquello que no debía
y conjuro con velas que confeccionó,
poniendo varios colores
y con una sola cerilla encendió.
La foto de su amada en altar atada
entre los fuegos de pábilos gritones,
que dejaban caer sus gotas de cera
sobre la hermosa cara y cabellera.
Invocó a los espíritus de la noche
a las fuerzas del averno,
pero se le olvidó cerrar el circulo...
Apareció el infierno.
Hubiera sido más sencillo
mandar a su amor una rosa cuajada,
hubiera sido más sencillo
decirla que la amaba.
No hubo magia y si desespero
y requisito impuesto,
vendió su Alma...
Atada de pies y manos
la hermosa apareció,
pero él ya no pudo amarla
sin Alma, no hay Amor.
Rosario de Cuenca Esteban