guillermo santillana marq
Poeta fiel al portal
Amo a tu voz, ¿sabes?,
tu acento
y esa lejanía tuya disfrazada de tarde,
disfrazada de insomnios.
Amo al sonido de tus sueños,
al murmullo de tus deseos,
a la fragancia de tu desnudez matinal
y a la madrugada en fuga.
He aquí que tengo mi alma llena de ti
y a tu piel codiciosa de mis labios,
tengo a este amor danzante
que ondula al son de mi extrañeza,
tengo también esa ausencia tuya,
que acribilla a mi buen juicio
y que se pitorrea de mi cordura.
Sé que vendrás con la noche
a sumergirte en mi océano,
a cobijarte con mis sueños incoherentes,
después del intercurso
y dejarás tu fragancia cristalina,
palpitando en mis labios cansados.
¿Podrías despertar conmigo al alba?
quiero dedicarte la última estrella de la noche,
quiero dedicarte la primera luz del sol naciente,
podríamos extender nuestras vidas,
duplicar el deseo, ¡qué sé yo!,
¡repartirnos la vida en un largo beso!
o simplemente, constelar el dormitorio.
Amo tu voz de porcelana,
tu tierra,
tu corazón,
tus puertas húmedas,
tu tacto,
tu lejanía y tu asedio.
Sé que vendrás,
acompañada de la noche,
ausente de pudor,
ausente de silencio.
tu acento
y esa lejanía tuya disfrazada de tarde,
disfrazada de insomnios.
Amo al sonido de tus sueños,
al murmullo de tus deseos,
a la fragancia de tu desnudez matinal
y a la madrugada en fuga.
He aquí que tengo mi alma llena de ti
y a tu piel codiciosa de mis labios,
tengo a este amor danzante
que ondula al son de mi extrañeza,
tengo también esa ausencia tuya,
que acribilla a mi buen juicio
y que se pitorrea de mi cordura.
Sé que vendrás con la noche
a sumergirte en mi océano,
a cobijarte con mis sueños incoherentes,
después del intercurso
y dejarás tu fragancia cristalina,
palpitando en mis labios cansados.
¿Podrías despertar conmigo al alba?
quiero dedicarte la última estrella de la noche,
quiero dedicarte la primera luz del sol naciente,
podríamos extender nuestras vidas,
duplicar el deseo, ¡qué sé yo!,
¡repartirnos la vida en un largo beso!
o simplemente, constelar el dormitorio.
Amo tu voz de porcelana,
tu tierra,
tu corazón,
tus puertas húmedas,
tu tacto,
tu lejanía y tu asedio.
Sé que vendrás,
acompañada de la noche,
ausente de pudor,
ausente de silencio.
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