brian.bolatti
Poeta recién llegado
¡Que las noches sean eternas como una canción memorizada hasta morir!
Como mi adiccion a su voz, aquella amada, formando una melodía necrótica sin fin;
Con tonos altos y bajos, en medio de la aurora sonora, como una marea alta que desemboca en algún torrente o cauce...
Cauce que me hará volar, como pájaros sedientos hacía el arrebol, y como mi mente que en la aurora se frunce.
Mientras la recuerde, iré tambaleando borracho entre senderos repletos de moras y azucenas, el zarzo y el zorzal,
mi cabeza desnuda recibiendo sudor y el soplo del viento, tan fresco que me hará temblar hasta el alma que me quito mi amar
obteniendo masajes de azahares y jazmines en prados solitarios cual baldío de hastío.
Pero amor, ¿Cómo podrías seguir amando a un pobre chico que solo piensa en lo negativo y en el vino?
Ya que tu, oh amada mía, tan solo serás una imagen de las tantas que me hacen ilusionar,
Eres mi veneno de las mil penurias, ¿Donde estará para que lo consuma aún más?
Eres mi veneno de las mil noches, ¿Donde estará para que disfrute de aquel manjar?
¡Tan solo quiero probar y probar! Hasta que mi ser ya no pueda soportar aquel enjambre de cariño y nula soledad
Porque oh señor, ¿Aún no me crees? Mi amor por ella es cual universo que su terreno yace infinitamente...
Y pese a ser infinito, oh señor, este aún crece
Mi veneno se resguarda bajo un escenario mórbido, oscuro y negro,
mírame a los ojos por favor, mi amada, mi droga preferida son tus besos.
Como mi adiccion a su voz, aquella amada, formando una melodía necrótica sin fin;
Con tonos altos y bajos, en medio de la aurora sonora, como una marea alta que desemboca en algún torrente o cauce...
Cauce que me hará volar, como pájaros sedientos hacía el arrebol, y como mi mente que en la aurora se frunce.
Mientras la recuerde, iré tambaleando borracho entre senderos repletos de moras y azucenas, el zarzo y el zorzal,
mi cabeza desnuda recibiendo sudor y el soplo del viento, tan fresco que me hará temblar hasta el alma que me quito mi amar
obteniendo masajes de azahares y jazmines en prados solitarios cual baldío de hastío.
Pero amor, ¿Cómo podrías seguir amando a un pobre chico que solo piensa en lo negativo y en el vino?
Ya que tu, oh amada mía, tan solo serás una imagen de las tantas que me hacen ilusionar,
Eres mi veneno de las mil penurias, ¿Donde estará para que lo consuma aún más?
Eres mi veneno de las mil noches, ¿Donde estará para que disfrute de aquel manjar?
¡Tan solo quiero probar y probar! Hasta que mi ser ya no pueda soportar aquel enjambre de cariño y nula soledad
Porque oh señor, ¿Aún no me crees? Mi amor por ella es cual universo que su terreno yace infinitamente...
Y pese a ser infinito, oh señor, este aún crece
Mi veneno se resguarda bajo un escenario mórbido, oscuro y negro,
mírame a los ojos por favor, mi amada, mi droga preferida son tus besos.