Luis Trujillo
Poeta recién llegado
Venga el arte de la otredad misma
del hondo fango
de la espesura de la noche
que con mansedumbre sucedo.
Venga el arte como bandada
al árbol, que si hablo de verdes,
es epístola a tus ojos.
¿Y que hija de Zeus no conocen?
¿y que es una pluma que borda
el ritmo raquítico de una gotera sorda?
¿y que creen que se funde en la plegaria
que han manchado de berrinches
en una lírica expresiva, emocional,
in-amueblada?.
Venga hermanos y hermanas a oír la cítara
y el djembe
a robarle el alma a los violines
a llorar como un negro bandoneón herido
a ser surrealistas en el espejo
a sobar las hojas
masticar la corteza
y llorar otra vez.
Venga quien sediento acepte la verbena
de la estirpe, la cosecha, la mazorca,
el desdén.
Venga el arte tal cual viene lo monótono y hueco
y peor aun, tal cual gusta el hollín.
Que venga el arte y os dejo a sus pies,
y que deslinde la gotera
la bandada de plegarias
y llore el bandoneón de felicidad
y se rompa la corteza que embute...
el arte de los versos,
tus ojos del violín.
del hondo fango
de la espesura de la noche
que con mansedumbre sucedo.
Venga el arte como bandada
al árbol, que si hablo de verdes,
es epístola a tus ojos.
¿Y que hija de Zeus no conocen?
¿y que es una pluma que borda
el ritmo raquítico de una gotera sorda?
¿y que creen que se funde en la plegaria
que han manchado de berrinches
en una lírica expresiva, emocional,
in-amueblada?.
Venga hermanos y hermanas a oír la cítara
y el djembe
a robarle el alma a los violines
a llorar como un negro bandoneón herido
a ser surrealistas en el espejo
a sobar las hojas
masticar la corteza
y llorar otra vez.
Venga quien sediento acepte la verbena
de la estirpe, la cosecha, la mazorca,
el desdén.
Venga el arte tal cual viene lo monótono y hueco
y peor aun, tal cual gusta el hollín.
Que venga el arte y os dejo a sus pies,
y que deslinde la gotera
la bandada de plegarias
y llore el bandoneón de felicidad
y se rompa la corteza que embute...
el arte de los versos,
tus ojos del violín.
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