Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
Es difícil ocultar los gemidos en la sombra de las noches,
cuando el silencio no es casual
y cada lágrima tiene su origen,
es difícil
cuando ya no es amor lo que danza en los labios
y la serpiente ha esparcido
veneno en las gargantas,
arrancar, olvidarlo todo
y encontrar otra mujer lista para la farsa
evitar el frío que saldrá de sus brazos
naufragando
junto al agónico hombre que se esconde en mis pupilas.
¿Por que enfrentarce a esta verdad temeroso?
Si se que no existe cura en este lapso del miedo
solo hay que lanzarse olvidando lo inmediato
como una imagen reflejando el vacío,
borrar su rostro de mi mente
sus caricias y a mí mismo,
evitando molestar al difunto.
Antes de terminar perderé la cabeza,
espero ver un camino por el cual irme.
Vengo a cerrar la puerta
por donde entro y salgo de las vidas..
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