Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Venían por la vereda
Venían por la vereda
tomaditos de la mano,
una pareja de ancianos
entre risas y arrumacos.
Parecían jovencitos
salidos del secundario,
aunque el trato era distinto
de lo que hoy escuchamos.
Solo amor se trasmitía
en esas bellas miradas,
transitando por la vida
tan solo eso importaba.
¿Cuantos años llevarían
de andar juntos por la vida,
o tal vez solo serían
una pareja otoñal?
Pero sean años o meses
“Felicidad” se sentía,
cuando al pasar ese día
me detuve a contemplar.
No importaban sus edades
solo el goce de sus risas,
porque al no andar tan de prisa
se disfruta hasta el final.
Se que en muchos despertaban
curiosidad y hasta risas,
pero cuantos desearían
ese amor y esas caricias.
El amor no tiene edad
solo tiene sentimientos,
durará solo minutos
o podrá volverse eterno.
Venían por la vereda
tomaditos de la mano,
una pareja de ancianos
entre risas y arrumacos.
Parecían jovencitos
salidos del secundario,
aunque el trato era distinto
de lo que hoy escuchamos.
Solo amor se trasmitía
en esas bellas miradas,
transitando por la vida
tan solo eso importaba.
¿Cuantos años llevarían
de andar juntos por la vida,
o tal vez solo serían
una pareja otoñal?
Pero sean años o meses
“Felicidad” se sentía,
cuando al pasar ese día
me detuve a contemplar.
No importaban sus edades
solo el goce de sus risas,
porque al no andar tan de prisa
se disfruta hasta el final.
Se que en muchos despertaban
curiosidad y hasta risas,
pero cuantos desearían
ese amor y esas caricias.
El amor no tiene edad
solo tiene sentimientos,
durará solo minutos
o podrá volverse eterno.