Jesús B.Rodriguez Saludes
Poeta recién llegado
Me gustaba verte
cuando te asomabas al espejo,
nevando el azogue fluvial
con tu cálido aliento.
Tus pechos: dos soles
ardiendo en mis ojos,
febriles y ciegos
de tanto buscar el sudor
en los dominios de Venus.
Me gustaba a tientas palparte
en la impunidad de la penumbra.
Mis párpados
como dos perros hambrientos
lamiendo sin descanso
el néctar de las flores
de tu augusta primavera:
madriguera de mis tiernas
noches de invierno
cuando ya no pueda ser
este animalejo acorralado
por la magia de tu fuego.
¡Ah. Me revienta el corazón
la lava que me corre por las venas!
Qué pena. Se nos muere ya
la luz del verano.
Si pudiera retenerte
todavía un poco más
en el espejo.
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