R_Cordero
Poeta asiduo al portal
VENUS Y MARTE
Marte
Yo te busco en la luz y en las palabras.
Venus
Yo me doy en la sombra y el silencio.
Marte
Para saber de ti
más que una huella o sombra he rebuscado
en mí para saberte en lo que siento,
y no eres tú la imagen de este espejo.
(Un espejo da sombras a quién mira,
siluetas y contornos dibujados,
vacíos recipientes, como osarios
o tumbas donde el corazón descansa)
Pero a ti no te encuentro entre las ropas,
bajo la piel que envuelve tus maneras
o nadando en las playas de tu sexo.
No te encuentro en tus brazos si me envuelven.
No te encuentro, te escapas como el agua.
Venus
Me he dado cada noche a ti desde mi cama
en cada pensamiento que es mudo a tus oídos
y no has visto los guiños que dibujé en las nubes.
Has buscado el reflejo del cielo sobre el agua
y en cada mueca has visto un gesto de la luna,
pero no has visto el manto de estrellas como perlas
que han tejido mis manos vacías de tu cuerpo.
Marte
Te busco en los aromas que deja tu envoltura
de solitaria espiga,
en las delgadas sombras que brillan como espejos
que no me dan de ti
más que una imagen muda.
He vuelto a echar mis pies sobre la tierra
y he traído las redes,
los cántaros del tiempo acumulado,
para encontrarte a ti, delgada hora,
y preguntarte y no tener respuesta.
Venus
Las espumas me hicieron al golpear la roca;
dieron forma a mis manos, a mi voz, a mi alma;
me hicieron silenciosa en la soledad del mundo
y el vasto mar rugiendo me robó las palabras.
Yo sé que soy la amarga dulzura de la rosa,
mi amor duele sin fondo en su tallo protegido
pero arriba te esperan los pétalos de un beso.
Marte
De los labios dispuestos como vasos
he bebido su ausencia en mis oídos,
en mi boca, en mis días, siempre falto
del aire de tu voz y de esos besos
que he visto tantas veces prometidos.
Venus
Me doy como las olas de una cala
con un vaivén de estrellas caracolas.
No es mi silencio mudo, sino el rumor del agua
que escribe su mensaje como huellas
que el tiempo orada sobre piel de arena.
Me buscas y me doy
a ti que desde lejos mirabas mi envoltura
queriendo traspasar con tus preguntas
las capas y el enigma de mi alma.
Marte
He buscado en la calma dormida de una cala
el lenguaje del mar, la sal de tu saliva,
la pulpa de tus besos en la arena.
He tratado de oírte en los susurros
que vienen con la espuma de las olas
dos palabras montadas en la brisa.
Venus
Estoy perdida, amor,
amor que pierdo en mi callada tumba
por el frío del mármol de mi voz,
muda esquela que no habla lo que siente.
Veo como te giras y despides
los besos, las caricias, las palabras,
las horas y los días, los aciertos,
las faltas y no sé como agarrarme
a ti, cuando te vas
y no has podido ver lo que mis ojos
tantas veces trataron de decirte
y no han acompañado las palabras.
Marte
No sé como decirle adiós al mundo
que en ti encontré y ahora estoy perdiendo
entre estas manos huecas que trataron
de contenerte a ti como si el agua
que quise acumular pudiera darme
su promesa de amor y retenerse.
Veo que no es así...
Venus
No puedo darte, amor, lo que me pides.
No puedo dibujarme a la manera
en que se hacen dibujos en la arena
y borrarme otra vez si no te agrado
con un golpe de mar sobre la playa.
Sabemos que esto es una despedida
y no tengo valor para negarlo
ni para andar el paso que me falta.
Miedo tengo del día en que me faltes
si descubro el tesoro de mi voz
que tanto me has pedido
y ya no puedo hacer que los susurros
viajen en la brisa a tus oídos.
Marte
Adios, amor
Venus
Adios.
Marte
Yo te busco en la luz y en las palabras.
Venus
Yo me doy en la sombra y el silencio.
Marte
Para saber de ti
más que una huella o sombra he rebuscado
en mí para saberte en lo que siento,
y no eres tú la imagen de este espejo.
(Un espejo da sombras a quién mira,
siluetas y contornos dibujados,
vacíos recipientes, como osarios
o tumbas donde el corazón descansa)
Pero a ti no te encuentro entre las ropas,
bajo la piel que envuelve tus maneras
o nadando en las playas de tu sexo.
No te encuentro en tus brazos si me envuelven.
No te encuentro, te escapas como el agua.
Venus
Me he dado cada noche a ti desde mi cama
en cada pensamiento que es mudo a tus oídos
y no has visto los guiños que dibujé en las nubes.
Has buscado el reflejo del cielo sobre el agua
y en cada mueca has visto un gesto de la luna,
pero no has visto el manto de estrellas como perlas
que han tejido mis manos vacías de tu cuerpo.
Marte
Te busco en los aromas que deja tu envoltura
de solitaria espiga,
en las delgadas sombras que brillan como espejos
que no me dan de ti
más que una imagen muda.
He vuelto a echar mis pies sobre la tierra
y he traído las redes,
los cántaros del tiempo acumulado,
para encontrarte a ti, delgada hora,
y preguntarte y no tener respuesta.
Venus
Las espumas me hicieron al golpear la roca;
dieron forma a mis manos, a mi voz, a mi alma;
me hicieron silenciosa en la soledad del mundo
y el vasto mar rugiendo me robó las palabras.
Yo sé que soy la amarga dulzura de la rosa,
mi amor duele sin fondo en su tallo protegido
pero arriba te esperan los pétalos de un beso.
Marte
De los labios dispuestos como vasos
he bebido su ausencia en mis oídos,
en mi boca, en mis días, siempre falto
del aire de tu voz y de esos besos
que he visto tantas veces prometidos.
Venus
Me doy como las olas de una cala
con un vaivén de estrellas caracolas.
No es mi silencio mudo, sino el rumor del agua
que escribe su mensaje como huellas
que el tiempo orada sobre piel de arena.
Me buscas y me doy
a ti que desde lejos mirabas mi envoltura
queriendo traspasar con tus preguntas
las capas y el enigma de mi alma.
Marte
He buscado en la calma dormida de una cala
el lenguaje del mar, la sal de tu saliva,
la pulpa de tus besos en la arena.
He tratado de oírte en los susurros
que vienen con la espuma de las olas
dos palabras montadas en la brisa.
Venus
Estoy perdida, amor,
amor que pierdo en mi callada tumba
por el frío del mármol de mi voz,
muda esquela que no habla lo que siente.
Veo como te giras y despides
los besos, las caricias, las palabras,
las horas y los días, los aciertos,
las faltas y no sé como agarrarme
a ti, cuando te vas
y no has podido ver lo que mis ojos
tantas veces trataron de decirte
y no han acompañado las palabras.
Marte
No sé como decirle adiós al mundo
que en ti encontré y ahora estoy perdiendo
entre estas manos huecas que trataron
de contenerte a ti como si el agua
que quise acumular pudiera darme
su promesa de amor y retenerse.
Veo que no es así...
Venus
No puedo darte, amor, lo que me pides.
No puedo dibujarme a la manera
en que se hacen dibujos en la arena
y borrarme otra vez si no te agrado
con un golpe de mar sobre la playa.
Sabemos que esto es una despedida
y no tengo valor para negarlo
ni para andar el paso que me falta.
Miedo tengo del día en que me faltes
si descubro el tesoro de mi voz
que tanto me has pedido
y ya no puedo hacer que los susurros
viajen en la brisa a tus oídos.
Marte
Adios, amor
Venus
Adios.