Luis Trujillo
Poeta recién llegado
Veo la pradera corriendo
mientras usted
quizá con dudas
o no menos certezas
ignora las flores del talle de sus mejillas
ignora también la escarcha
que a dejado en mis ojos
como vestigio encerado
como nieve que azota
una mañana de primavera
y al llegar al medio día
usted en blanca niebla se bifurcara
dejando en la estación
una senda de sándalo llovido.
mientras usted
quizá con dudas
o no menos certezas
ignora las flores del talle de sus mejillas
ignora también la escarcha
que a dejado en mis ojos
como vestigio encerado
como nieve que azota
una mañana de primavera
y al llegar al medio día
usted en blanca niebla se bifurcara
dejando en la estación
una senda de sándalo llovido.