Ana714pr
Poeta asiduo al portal
Tanto dolor guardado,
tanto amor derramado.
La tristeza se vistió de pavor
y yendo a lo más profundo de mi silencio,
me dijo haber visto
todo lo que llevo dentro...
...''Por favor no me abandones'',
''Por favor, déjame cuidarte''.
¡Y qué vergüenza!
los gritos de mis súplicas.
Mi niño, haz en mi techo, un dibujo...
y en mi cielo has dejado tormentas.
Ten en cuenta lo que se ha ido.
No tengo más que un suicidio,
queriéndose salvar.
y un mal chantaje, queriéndose callar.
Cierra mi boca para no decir más.
Déjame escribirte entero
grabar en tus labios,
mi amor en mis deseos.
Ahora iré a mi paso
andando sin tus brazos,
de los que aún siento como a la eternidad,
de los que aún no me he querido olvidar.
Ahora y sin quererlo pensar más,
me iré tan marcada a otro infinito,
tan perdida, disimulando ser querida,
seguire llorando..., pero no mas en tu hombro.
Cómo olvidar tus ojos,
tu boca, tu nariz, tu cara y tus manos...
A tu corazón tierno, tan herido y olvidado.
Tendida está mi alma
a la espera de un verdadero adiós...
No soy más que una rosa marchita
queriendo reencarnar en otra vida
queriendo vivir, queriendo amar.
tanto amor derramado.
La tristeza se vistió de pavor
y yendo a lo más profundo de mi silencio,
me dijo haber visto
todo lo que llevo dentro...
...''Por favor no me abandones'',
''Por favor, déjame cuidarte''.
¡Y qué vergüenza!
los gritos de mis súplicas.
Mi niño, haz en mi techo, un dibujo...
y en mi cielo has dejado tormentas.
Ten en cuenta lo que se ha ido.
No tengo más que un suicidio,
queriéndose salvar.
y un mal chantaje, queriéndose callar.
Cierra mi boca para no decir más.
Déjame escribirte entero
grabar en tus labios,
mi amor en mis deseos.
Ahora iré a mi paso
andando sin tus brazos,
de los que aún siento como a la eternidad,
de los que aún no me he querido olvidar.
Ahora y sin quererlo pensar más,
me iré tan marcada a otro infinito,
tan perdida, disimulando ser querida,
seguire llorando..., pero no mas en tu hombro.
Cómo olvidar tus ojos,
tu boca, tu nariz, tu cara y tus manos...
A tu corazón tierno, tan herido y olvidado.
Tendida está mi alma
a la espera de un verdadero adiós...
No soy más que una rosa marchita
queriendo reencarnar en otra vida
queriendo vivir, queriendo amar.