teo
Poeta asiduo al portal
Es un castigo divino acaso querer.
Adorar a una persona
Más que a uno mismo,
¡Es un castigo acaso!
Perderse
En su deseo, en el cuento infinito
De dos corazones llamándose uno a otro
Con tan cruda desesperación
Es tan difícil el amor
Acaso no me amas
¡No! ¡No! ¡No lo digas amor mío!
Por favor no medes tan cruel castigo
Flagélame si quieres, pero no me digas
No te amo, no te amo
Porque la tan cruel desdicha
Amar con locura, a la flor más hermosa
La más preciosa de todas ellas
Y saber que te desprecia.