federico romanfou
Poeta recién llegado
Pobre mortal,
que no sabes el precio de una caricia
aquel que se pasea por el pensamiento
y termina húmeda en las caderas
Pobre mortal,
aquel que no sabe la sabiduría
de regalar un beso en la madrugada
sabiendo secos los labios de luz
Pobre mortal,
este que no encuentra sus huellas
por donde sus pasos confundidos
encontraron una vez el camino
Pobre mortal, o dulce divinidad,
aquel que no sabe el precio de un suspiro
vestigio sofocado del recuerdo
de aquellas imágenes difusas del alma
Pobre mortal, susurras en mis nostalgias,
que derriten mis caricias,
mi sabiduría, mis huellas y mis suspiros,
solo por rasgar el sobrio umbral de tu divinidad.