Gaita
Poeta recién llegado
La oscuridad de la noche no impide ver el contorno de los edificios.
Mientras, la habitación teñida de un verde solitario y en penumbras.
El cigarro emana un halo de humo y
el racimo de uvas está quieto, quieto y ebrio;
quieto como la copa inacabada,
quieto como todos los astros.
La noche se hunde.