macbeth
Poeta recién llegado
Ave de rapiña silenciosa,
leusemia que avanza sin piedad,
si al menos pudiera decirte,
que me muero de ansiedad.
bestia descortés presuntuosa,
escucha lo que tengo que decir,
que me cuesta mucho trabajo,
y no lo quiero repetir.
no se si se llama amor,
pero cala catastróficamente,
me deja desnuda en el frío,
y al abismo me arroja cruelmente.
no se que demonios sea,
lo que en mi interior germino,
pero esta basofia dulce,
de pronto me condeno.
Encadenada a ti me encuentro,
la razón ya se pudrió,
el corazón hipocondríaco,
a ti se condeno.
Escupió sin compasión,
a la crítica razón,
la ultrajo, la despojo,
de toda buena reflexión.
las palabras ya no bastan,
la furia carcome mi ser,
el dolor extingue mi fe,
la angustia me vuelve a perder.
el caos me asecha incontenible,
un verdugo se vuelve el amor,
sádico, sediento,
me mutila sin pudor.
lento y doloroso se vuelve,
se torna friolento y amargoso,
mezcla agridulce podrida,
un manjar exótico asqueroso.
repugnante impotencia,
se escurre por mis cabellos,
infernal y desastroza,
derriba mis tristes anhelos.
cruel soledad imperiosa,
fiera sin conciencia reposa,
tomada de mi mano se pasa
torturándome las horas y las goza.
AUTOR: EUNNICE ZAMORA BAEZ (MACBETH)
leusemia que avanza sin piedad,
si al menos pudiera decirte,
que me muero de ansiedad.
bestia descortés presuntuosa,
escucha lo que tengo que decir,
que me cuesta mucho trabajo,
y no lo quiero repetir.
no se si se llama amor,
pero cala catastróficamente,
me deja desnuda en el frío,
y al abismo me arroja cruelmente.
no se que demonios sea,
lo que en mi interior germino,
pero esta basofia dulce,
de pronto me condeno.
Encadenada a ti me encuentro,
la razón ya se pudrió,
el corazón hipocondríaco,
a ti se condeno.
Escupió sin compasión,
a la crítica razón,
la ultrajo, la despojo,
de toda buena reflexión.
las palabras ya no bastan,
la furia carcome mi ser,
el dolor extingue mi fe,
la angustia me vuelve a perder.
el caos me asecha incontenible,
un verdugo se vuelve el amor,
sádico, sediento,
me mutila sin pudor.
lento y doloroso se vuelve,
se torna friolento y amargoso,
mezcla agridulce podrida,
un manjar exótico asqueroso.
repugnante impotencia,
se escurre por mis cabellos,
infernal y desastroza,
derriba mis tristes anhelos.
cruel soledad imperiosa,
fiera sin conciencia reposa,
tomada de mi mano se pasa
torturándome las horas y las goza.
AUTOR: EUNNICE ZAMORA BAEZ (MACBETH)