ireneadler
Poeta recién llegado
Me avergüenzo, madre.
Te ilusionaste esta vez,
creías que por fin,
Pero olvidabas madre,
que la raíz,
cuando es de hiel no será jamás de miel
es amargo su sabor inicial, y final, y fatal, el sabor es el mismo siempre, madre,
como el sabor al pan que no hay cuando se ha tenido hambre
como el olor a pobreza, madre,
como el terror a las noches sin ti.
perdóname esta vez por comentarte
que lo quería y él a mí,
tu también te ilusionaste al verme
abriendo la ventana luego de un año sin luces
pero así es la vida de los ríos..a veces se olvidan que no salen de ahí.
Te ilusionaste esta vez,
creías que por fin,
Pero olvidabas madre,
que la raíz,
cuando es de hiel no será jamás de miel
es amargo su sabor inicial, y final, y fatal, el sabor es el mismo siempre, madre,
como el sabor al pan que no hay cuando se ha tenido hambre
como el olor a pobreza, madre,
como el terror a las noches sin ti.
perdóname esta vez por comentarte
que lo quería y él a mí,
tu también te ilusionaste al verme
abriendo la ventana luego de un año sin luces
pero así es la vida de los ríos..a veces se olvidan que no salen de ahí.