yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Condecora con un beso mis deseos
y desparrama en tus manos
este corazón macilento
que quiere lamer de tus manos,
nutridas de amapolas.
Preso en la espera del teléfono que sucumbe,
derrumbado en este sillón frió
y huérfano de ti,
desesperado tras mi sombra
que se adelanta a mis pasos para ir por ti,
es tanta la ansiedad que me produces.
¿como se sobrevive a sesenta segundos
después de ti?
Cuantas grietas en el corazón
abre tu nombre,
cuanta belleza que no es
por que no te tengo
y el aguador de la fuente
y este amor desnudo
que se te ofrenda como paloma
en agonía vespertina,
cuando bebí de tu lengua
como en un gotero.
Cuanto amor despojado de luz,
cuantas horas maltrechas
que te declaran fugitiva,
solo una punzada hace que despierte
amándote,
explorando un atlas de caricias
que no te visten,
derrochando
letras y palabras para que te enteres
que te he fraguado un beso,
una víspera de tu llegada,
una margarita sedienta en mi jardín.
¿Como hago que te enteres?
y desparrama en tus manos
este corazón macilento
que quiere lamer de tus manos,
nutridas de amapolas.
Preso en la espera del teléfono que sucumbe,
derrumbado en este sillón frió
y huérfano de ti,
desesperado tras mi sombra
que se adelanta a mis pasos para ir por ti,
es tanta la ansiedad que me produces.
¿como se sobrevive a sesenta segundos
después de ti?
Cuantas grietas en el corazón
abre tu nombre,
cuanta belleza que no es
por que no te tengo
y el aguador de la fuente
y este amor desnudo
que se te ofrenda como paloma
en agonía vespertina,
cuando bebí de tu lengua
como en un gotero.
Cuanto amor despojado de luz,
cuantas horas maltrechas
que te declaran fugitiva,
solo una punzada hace que despierte
amándote,
explorando un atlas de caricias
que no te visten,
derrochando
letras y palabras para que te enteres
que te he fraguado un beso,
una víspera de tu llegada,
una margarita sedienta en mi jardín.
¿Como hago que te enteres?