VERONA Y UN JUEGO DE ALQUIMIA
(Julieta y Romeo ensoñados)
Arcaico el mirar regresa
de la traición del espejo
argumentando reflejos
que como sólo humo pesan.
En insólita dependencia
nido de amor y abundancia
se acumula la arrogancia
de caricias circunflejas.
Traición desde el bosque llega
con corceles que su grupa
ninguna doncella ocupa
descalza presa de pasión ciega.
Abre el palacio sus puertas
manos de jóvenes muertas
y los ónices se quiebran
como rosas que se enhebran.
Los arpegios voladores
como aromosos rumores
forman nube y fina lluvia
tal que una acerada gubia.
Se diluye en azul lejanía
como´mirada ostentosa
una efigie portentosa
un prodigio de armonía.
Desde el balcón acuciado
tan puro como soñado
bajan trenzados cabellos
hiere al doncel su destello.
Veneno sueño y puñal
envuelven en cristal fino
agonías del destino
con ansias de feliz final.
Ilust.: Salvador Dalí. Ilustración para "Romeo y Julieta". 1967
(Julieta y Romeo ensoñados)
Arcaico el mirar regresa
de la traición del espejo
argumentando reflejos
que como sólo humo pesan.
En insólita dependencia
nido de amor y abundancia
se acumula la arrogancia
de caricias circunflejas.
Traición desde el bosque llega
con corceles que su grupa
ninguna doncella ocupa
descalza presa de pasión ciega.
Abre el palacio sus puertas
manos de jóvenes muertas
y los ónices se quiebran
como rosas que se enhebran.
Los arpegios voladores
como aromosos rumores
forman nube y fina lluvia
tal que una acerada gubia.
Se diluye en azul lejanía
como´mirada ostentosa
una efigie portentosa
un prodigio de armonía.
Desde el balcón acuciado
tan puro como soñado
bajan trenzados cabellos
hiere al doncel su destello.
Veneno sueño y puñal
envuelven en cristal fino
agonías del destino
con ansias de feliz final.
Ilust.: Salvador Dalí. Ilustración para "Romeo y Julieta". 1967
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