Dulce compañia de mi infancia
en tus ojos existe solo amor profundo
elegistes un camino de distancias
elegistes otros sueños y otro rumbo
A medida que los años van pasando,
sigues preguntando al cielo;
si fue acertada tu salida,
sigues avanzando e intentando
de heredar a los tuyos la sabiduría.
Temes a la soledad inclemente,
imploras que no se te acerque, ni te cambie
pues haz nacido rodeada de gente
y necesitas nuestras voces incesantes.
Te angustia el no recibir abrazos
te entristece el silencio
te opaca la soledad
y se te acrecenta el tormento.
Sientes tus manos cansadas,
y no tienes fuerzas para avanzar
y en ese grito desesperado
es donde te quiero abrazar;
¡Que no se duerman tus sueños!
¡que no se apague tu llama!
¡que escuches nuestras voces silentes!
que por ti, ruegan siempre,
querida Hermana.
a Rosa Fuentes
en tus ojos existe solo amor profundo
elegistes un camino de distancias
elegistes otros sueños y otro rumbo
A medida que los años van pasando,
sigues preguntando al cielo;
si fue acertada tu salida,
sigues avanzando e intentando
de heredar a los tuyos la sabiduría.
Temes a la soledad inclemente,
imploras que no se te acerque, ni te cambie
pues haz nacido rodeada de gente
y necesitas nuestras voces incesantes.
Te angustia el no recibir abrazos
te entristece el silencio
te opaca la soledad
y se te acrecenta el tormento.
Sientes tus manos cansadas,
y no tienes fuerzas para avanzar
y en ese grito desesperado
es donde te quiero abrazar;
¡Que no se duerman tus sueños!
¡que no se apague tu llama!
¡que escuches nuestras voces silentes!
que por ti, ruegan siempre,
querida Hermana.
a Rosa Fuentes